La Rioja

El Gobierno vasco dará «cobertura institucional» al desarme de ETA

  • Francia advierte de que no va a negociar la entrega de las armas y reclama que se informe de la localización a sus autoridades

El secretario general para la Paz y la Convivencia del Gobierno vasco, Jonan Fernández, aseguró ayer que el Ejecutivo de Iñigo Urkullu dará «cobertura institucional» a la entrega de los arsenales de ETA a través de varias personas del País Vasco francés. Un desarme que, dijo, es «legal» porque la información sobre los zulos de la banda terrorista se notificará a la Justicia francesa.

Tanto el Ejecutivo español como el galo ya han advertido de que no negociarán con ETA. «No se pagará ningún precio político», volvió a sentenciar ayer Mariano Rajoy. El ministro francés de Interior, Bruno Le Roux, afirmó el sábado por la noche en un comunicado que la entrega de armas de ETA no «pueden ser objeto de ninguna negociación».

Fernández indicó que el desarme, que la organización ha dejado en manos de militantes de izquierda del País Vasco francés, se realizará «de una sola vez». La fecha para que esté culminada la entrega está prevista para el 8 de abril. Hasta ahora, los miembros del grupo de Louhossa, encargados de gestionar el fin de los arsenales, no han concretado la fórmula con la que se dará el siguiente paso.

El sindicalista 'Txetx' Etcheverry afirmó que las armas y explosivos ya no están en manos de la organización terrorista y que será su grupo el que gestione la puesta a disposición de las mismas a las autoridades «de forma masiva y plural». «No habrá contrapartidas», reiteró ayer. «Confiamos -subrayó- en que el Gobierno galo actúe con inteligencia».

El sistema elegido, según fuentes consultadas, sería que ETA haría llegar las coordenadas geográficas de los zulos a los intermediarios franceses, quienes las pondrían a su vez en manos de la denominada Comisión Internacional de Verificación y éstos se la trasladarían a la Policía gala.

En Francia están la mayoría de los depósitos, aunque cabe la posibilidad de que la localización de algunos sea desconocida para la dirección de ETA, ya sea porque los militantes no la comunicaron en su momento o porque ahora están en prisión y no tienen forma de informar de dónde están los zulos.

«Estamos trabajando para que el desarme legal, definitivo y sin contrapartidas llegue a buen puerto», expresó el secretario para la Paz y la Convivencia en una entrevista en la televisión pública vasca. Fernández reveló que el Gobierno vasco dará «cobertura institucional al procedimiento» a través de varias personas del País Vasco francés. «A partir de ahí, lo que esperamos de los Ejecutivos español y francés es que acepten que esta buena noticia se pueda producir», agregó. «Que no se pongan obstáculos».

Fernández se refirió en este sentido al encuentro que mantuvieron el martes en la Moncloa Mariano Rajoy e Iñigo Urkullu. El lehendakari pidió al presidente del Gobierno que allane el camino a la entrega de los zulos, pero su interlocutor no adquirió ningún compromiso concreto.

«Por su propio peso»

Tanto España como Francia subrayaron el sábado que no darán «nada» a ETA a cambio de su desarme y avisaron que aplicarán la ley. El ministro de Interior galo señaló que «la única solución para un desarme acorde con la ley es señalar la localización de esas armas a las autoridades». Recordó asimismo en su nota que las armas «constituyen pruebas de investigaciones en curso». Son más de 300 los crímenes sin resolver por los tribunales. «Por lo tanto, toda manipulación de estas piezas podría entorpecer el curso de la justicia y el esclarecimiento de la verdad», advirtió Le Roux.

El secretario para la Paz y la Convivencia del Gobierno vasco se mostró ayer optimista sobre el desenlace de la operación. Fernández vaticinó que «una vez se consume el paso, estaremos ante un escenario nuevo, diferente y mejor que el que tenemos ahora». «La necesidad de la disolución de ETA caerá por su propio peso», apostilló.

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