La Rioja

Sánchez afirma que las primarias se juegan entre Susana Díaz y él

Díaz, en su primer acto de precampaña, celebrado en Cartagena.
Díaz, en su primer acto de precampaña, celebrado en Cartagena. / EFE
  • La presidenta andaluza y Patxi López redoblan los llamamientos a la unidad ante el riesgo de quiebra en el partido

Pedro Sánchez está convencido de que las primarias socialistas de mayo se juegan entre Susana Díaz y él, y que Patxi López está relegado a desempeñar un papel secundario. El exsecretario general del PSOE está empeñado en polarizar la campaña entre su candidatura y la de la presidenta andaluza, con la convicción de que los apoyos que tiene el exlehendakari acabarán por decantarse a su favor por rechazo a la gobernante andaluza. «Candidatos -dijo- podrá haber muchos, pero proyectos de partido hay dos».

La campaña de las primarias socialistas, pese a que no están ni convocadas ni tienen fecha definitiva, se embarra a medida que pasan los días. A las fricciones suscitadas entre la candidatura de Sánchez y la gestora del partido a propósito del censo, la financiación y la supuesta parcialidad de la dirección interina, se sumó ayer el intento del exsecretario general de reducir las votaciones a cosa de dos y ningunear al tercero. Los militantes socialistas deberán enfrentarse, según Sánchez, a una «encrucijada», tendrán que elegir entre el proyecto «de la gestora» que defendió «la abstención» en la investidura de Rajoy, con el que identifica a Díaz, y el de «la izquierda creíble», que se atribuyó. No ve más alternativas.

El exsecretario general, que participó en un concurrido acto con sus seguidores un hotel de Granada, no va de farol a juzgar por la impresión que tienen la mayoría de los dirigentes del partido, que también creen que ambos son los favoritos, a pesar que desde la candidatura del lehendakari aseguran que a medida que avanza la campaña crecen sus apoyos. Sánchez intenta presentarse como la izquierda y sitúa a la presidenta andaluza en la cabeza de la operación que permitió gobernar a Rajoy. Para ello regala los oídos de la militancia, entre la que es mayoritario el rechazo a aquella abstención de octubre.

Cuenta, además, con la ventaja de Susana Díaz todavía no ha entrado en campaña con todas las de la ley, solo lo hará una vez que formalice su candidatura el próximo domingo en un acto en Madrid, que se prevé multitudinario con la presencia de exlíderes del partido y la mayoría de los gobernantes territoriales. Hasta entonces, sus actos políticos son un quiero y no puedo, una mezcla de presencia institucional con ribetes de partido, pero sin romper un plato.

La presidenta de la Junta, por ejemplo, estuvo ayer en Cartagena y se dedicó a las medidas preventivas ante la fractura que se ve venir. El PSOE, reclamó en un tono que sonó a toque de atención, tiene que ser «un partido fraternal, con un liderazgo fraternal en el que la palabra que nos una sea compañero». Ni una crítica hacia dentro y muchas para el PP.

Choque de trenes

En lo del mensaje unitario coincidió Patxi López en Lugo. El exlehendakari advirtió a sus contrincantes que los militantes «no quieren un partido dividido» y reclamó a Díaz y Sánchez un esfuerzo para que las primarias sirvan «para unir al partido» y no para dividirlo. Los socialistas, desde el que abre la casa del pueblo hasta el más conspicuo de los dirigentes, «no quieren -dijo- el choque de trenes» entre los candidatos. Una confrontación que, sin embargo, buscan con ganas el exsecretario general del partido y la presidenta andaluza, según admiten en las candidaturas de ambos porque calculan que esa estrategia polarizadora les beneficia.

López, con un discurso más conciliador, reivindicó «la centralidad» del PSOE frente a la izquierda que dice encarnar Sánchez y el conservadurismo que se atribuye a Susana Díaz. Pero sobre todo, porque lo que «más preocupa» a la militancia es que los socialistas tienen ante sí el reto de mantenerse juntos después de que se celebren las votaciones dentro de dos meses. «La mayoría se preocupa no solo por quién gana las primarias, sino por lo que vamos a hacer al día siguiente, y lo que haremos es integrar y sumar». Esta es la receta del exlehendakari para un proceso interno cada día más bronco.