La Rioja

Michel Berhocoirigoin. :: afp
Michel Berhocoirigoin. :: afp

Los intermediarios reclaman a Francia que se implique

  • Piden negociar las «condiciones técnicas» para la entrega de los arsenales de los terroristas

«No sabemos cuál será el camino, pero ya no hay vuelta atrás». Las representantes sociales que han aceptado el encargo de ETA de intermediar en su desarme no tienen muy claros los pasos que darán en las tres próximas semanas hasta desembocar en el acto «plural y masivo» en el que se escenificará la entrega de armas el 8 de abril, aunque se muestran convencidos de que nada podrá frenar la decisión de la organización armada de desprenderse de sus arsenales.

Los miembros del llamado grupo de Luhuso que en los últimos meses se han erigido en representantes de la «sociedad civil» para facilitar este desarme aprovecharon ayer el Foro Social celebrado en Biarritz para reclamar al Gobierno francés su implicación en las «cuestiones técnicas» que tienen que ver con la entrega de las armas, aunque advirtieron también de que, si no obtienen una respuesta positiva por parte del Ejecutivo de Hollande, seguirán adelante de forma «unilateral». «El 9 de abril ETA será una organización desarmada», aseguró Michel Berhocoirigoin, uno de los intermediarios.

Berhocoirigoin participó en una mesa redonda del Foro Social junto al presidente de la recién creada Mancomunidad de Iparralde, Jean René Etchegaray, y la presidenta del movimiento pacifista Bake Bidea, Anaiz Funosas. El grupo de Luhuso eligió a Berhocoirigoin como su portavoz oficial un día después del anuncio que realizó otro integrante de ese colectivo, 'Txetx' Etcheverry, de la decisión de ETA de consumar su «desarme total» el 8 de abril.

El portavoz de la 'vía Luhuso' centró su mensaje en el llamamiento al Estado francés a «colaborar» en el desarme. «Llevamos meses manteniendo contactos con el Gobierno y expresándoles la intención de ETA de desarmarse, pero hasta hoy no hemos tenido respuesta». Ante el silencio, los intermediarios optaron por «el plan B», el de la vía «unilateral».

«No somos héroes»

«No somos héroes», aclaró el expresidente de la Cámara Agraria de Iparralde, que apeló a la «responsabilidad moral y política de cada cual» para argumentar por qué una serie de ciudadanos de Iparralde han decidido implicarse en este proceso de desarme de ETA, aun con el riesgo de ser detenidos. «Le hemos repetido muchas veces al Gobierno francés que queremos llevar esto adelante con su colaboración, pero si no lo aceptan, no nos quedaremos parados. Hay que avanzar», aseveró Berhocoirigoin. Reconoció que «la opción unilateral» que han emprendida «no está escrita». «El camino se hace paso a paso y no sabemos cuál será el siguiente. Habrá que innovar, pero tendremos éxito seguro», añadió.

La jornada del Foro Social en Biarritz contó con una nutrida asistencia de representantes políticos vascos, sobre todo de EH Bildu, aunque también estuvo presente el dirigente del PNV Joseba Aurrekoetxea, que además se sentó junto al secretario general de Sortu, Arnaldo Otegi.

Entre lo poco que el portavoz del grupo de Luhuso aportó sobre las acciones que van a emprender en las tres próximas semanas, Berhocoirigoin avanzó la intención de que haya una implicación «plural y masiva» de ciudadanos, cargos electos y también de la Comisión Internacional de Verificación. El intermediario de ETA recalcó la importancia de que «no falle ninguna de estas tres patas para que la situación no derive en amargura».

El grupo de mediadores tiene el objetivo de que el 8 de abril se produzca un desarme «total, verificado, sin contrapartida política, pero con condiciones técnicas». También apuntó que todo lo que se haga «será transparente y público», aunque señaló que el formato aún tiene que ser «discutido» entre los participantes y tiene que recibir el visto bueno de los verificadores. «Tenemos la brújula, pero no sabemos en qué mapa nos movemos», advirtió, recordando que la ausencia de respuesta del Gobierno francés les coloca sobre arenas movedizas.