La Rioja

Junts pel Sí y la CUP se quedan solos en el camino hacia la independencia exprés

  • El secesionismo inicia los trabajos en el Parlamento catalán para aprobar la ley de desconexión con España

barcelona. Las fuerzas secesionistas catalanas continúan dando pasos inequívocos hacia la ruptura. Mientras el independentismo, con la mano del Gobierno catalán, ofreció ayer diálogo, en respuesta a la apelación lanzada por el presidente del Constitucional, con la otra, los grupos de Junts pel Sí y la CUP avanzaron en el camino de la desconexión unilateral. Y además lo hicieron en solitario, después de que la oposición no independentista en bloque se desmarcara de la ponencia constituida ayer en la Cámara catalana para la reforma del reglamento de la Cámara catalana.

El objetivo de los independentistas es aprobar la ley de la transitoriedad jurídica, llamada a dar cobertura legal al referéndum y a sentar las bases del futuro Estado catalán, por la vía de urgencia, en lectura única y sin que la oposición pueda presentar enmiendas. Una independencia exprés, que permita de golpe y en un mismo día aprobar la ley, firmar el decreto de convocatoria del referéndum y además evitar la impugnación del Gobierno al Tribunal Constitucional.

Pero para poder realizar este tres en uno, Junts pel Sí y la CUP necesitan que los grupos parlamentarios tengan la potestad de presentar proyectos de ley que puedan aprobarse mediante el sistema de lectura única. Un trámite que a día de hoy no es posible en la Cámara catalana, de ahí que hayan iniciado los trabajos para modificar el reglamento. La ponencia conjunta dio sus primeros pasos, además, en un clima bronco que ya anticipa cómo será la fase final del proceso soberanista.

La comisión nace con toda la oposición en contra y con cuatro grupos de seis que hay en el hemiciclo catalán -Ciudadanos, PSC, Catalunya sí que es Pot y el PP- al margen por voluntad propia de los trabajos para la reforma del reglamento. Un reflejo de la división casi a partes iguales que se da en la política catalana, entre secesionistas y contrarios a la independencia. Estos dos bloques solo se alteran cuando la izquierda alternativa se une al frente a favor de un referéndum, aunque solo sea para defender que la consulta se pacte con el Gobierno central.

Declaración unilateral

Junts pel Sí y la CUP suman la mayoría absoluta en la Cámara, por lo que con toda seguridad superarán los trámites para poder reformar el reglamento, y además rápido, y más tarde la principal ley de la desconexión. Pero difícilmente escaparán a las críticas de que aplican el rodillo y fuerzan el reglamento para aprobar una ley trascendental -los propios secesionistas la califican como una declaración unilateral de independencia que supondría la entrada en vigor de una legalidad catalana al margen de la española-.

Jordi Turull, portavoz de Junts pel Sí, negó que estén cambiando las reglas del juego a mitad del partido, algo que, a su juicio, hacen el Constitucional, la Fiscalía y al Gobierno cuando presentan querellas contra el independentismo.

Ciudadanos y el PP amenazaron con acudir al Constitucional porque consideran que sus derechos como parlamentarios podrían ser vulnerados, mientras que Junts pel Sí, coalición que tiene los días contados porque Esquerra anunció ayer que no la reeditará, instó a la Mesa a que estudie si sanciona a los grupos que no participan en la ponencia.

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