La Rioja

Junqueras niega que haya partidas presupuestarias ocultas para el referéndum

  • Puigdemont garantiza la consulta a pesar de la anulación del Constitucional

barcelona. El vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, negó ayer las ilegalidades que el exsenador Santi Vidal atribuyó al Gobierno catalán. «No hemos hecho nada. Son declaraciones equivocadas en forma y contenido, no tienen relación con la verdad», afirmó.

Vidal, al que Esquerra obligó a dimitir como senador, reveló en distintos actos de la ANC y de su partido que la Generalitat había obtenido de manera ilegal los datos fiscales de los catalanes para crear la Hacienda del futuro Estado catalán, que había reservado una partida oculta de 400 millones en el presupuesto para celebrar el referéndum, que el Ejecutivo autonómico preparaba listas de jueces afines para una eventual independencia o que los Mossos habían sido entrenados en contraespionaje en Israel.

El dirigente republicano compareció en la Cámara catalana y fue contundente, aunque desde la oposición no le creyeron demasiado. «No hacemos nada de nada que sea ilegal», aseguró. «No hay partidas opacas. Entre otras cosas porque no serviría de nada y no tendría sentido», remató. «No, no, no y no», fue su respuesta a todas las acusaciones, que contestó una a una: «¿Hemos espiado a los ciudadanos? No. ¿Existe una unidad de contraespionaje? No. ¿Animaremos a los ciudadanos a incumplir sus obligaciones? No. ¿Hay listas de buenos y malos? No. ¿Hay listas de jueces? No».

Desde la oposición le instaron al vicepresidente a que si cree que Vidal mintió, le denuncie por «injurias», «difamación» y «calumnias» por haber imputado «delitos muy graves» al Ejecutivo catalán. El PP habló incluso de que el caso será el 'watergate' de Junqueras.

Junts pel Sí y la CUP unieron sus votos para evitar que cinco consejeros más tengan que comparecer en la Cámara catalana. La buena sintonía entre las dos formaciones (reforzada después de que los anticapitalistas apoyaran las cuentas del Gobierno catalán) la escenificaron ayer en una conferencia conjunta el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y la diputada de la CUP, Anna Gabriel. El día después de que el Constitucional anulara el plan para convocar un referéndum, los dos se comprometieron con la celebración de la consulta, que, dijeron, será vinculante y con una pregunta clara.

Ni Puigdemont ni Gabriel dieron pistas sobre la fecha de la consulta, pero sí apuntaron que uno de los puntos de discusión es si en el enunciado se tiene que preguntar por un Estado independiente o por una república.