La Rioja

El partido entra en la era de la cohabitación de Cospedal y Maillo

  • Los recelos de la ministra hacia el coordinador general se suman a su batalla soterrada con Sáenz de Santamaría

Es lo mismo, pero distinto. María Dolores de Cospedal sigue siendo secretaria general de los populares. Y Fernando Martínez-Maillo continúa gestionando el día a día del partido. Pero el reconocimiento del segundo como coordinador general, lo convierte en número tres de la organización e inaugura la era de una cohabitación incierta al frente del PP.

Los mismos pasillos de la Caja Mágica de Madrid en los que se dio por seguro el ascenso del vicesecretario de Organización se llenaron de rumores tras el nombramiento. El malestar de Cospedal a cuenta de la enmienda contra su acumulación de cargos que a punto estuvo de aprobarse en el plenario del XVIII Congreso Nacional del PP, enturbió la jornada en la que ambos iban a ser designados responsables de la formación.

En el entorno de la ministra de Defensa germinó la duda sobre si Martínez-Maillo podría haber previsto y, por lo tanto, evitado el riesgo de que la propuesta tuviera que ser incorporada a los estatutos del partido. Aunque las mismas fuentes garantizaron que la secretaria general está conforme con la fórmula ideada por Mariano Rajoy para procurarle su continuidad en la cúpula. La fata de sintonía son «gajes del oficio», apuntan voces cercanas a la número dos del Partido Popular, que restan importancia a la relación personal. «Hasta ahora hemos trabajado muy bien, nos hemos autocoordinado muy bien, va a ser muy fácil -confió hoy el coordinador general-; María Dolores es una gran secretaria».

La tensión en la cúpula del PP se suma al pulso que Cospedal mantiene con la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, por ganar peso e influencia. Aun así, algunas fuentes populares, y sólo algunas, no descartan, como opción, que la ministra de Defensa revise ahora su situación y contemple ceder la jefatura del partido en Castilla-La Mancha.