La Rioja

El PSOE fijará en junio la fecha de su congreso sin disipar la tensión interna

Miembros de las plataformas socialistas críticas reunidos ayer en Madrid. :: javier lizón / efe
Miembros de las plataformas socialistas críticas reunidos ayer en Madrid. :: javier lizón / efe
  • Los críticos mantienen sus reproches a la gestora pero evitarán que la discrepancia se traduzca en bronca en el comité federal de hoy

Madrid. Esta vez no habrá gran bronca. Es lo que aseguraban ayer, al menos, buena parte de los barones y dirigentes críticos con la gestora del PSOE sobre la reunión del comité federal convocada para hoy. Nadie tiene ganas de volver a protagonizar otro poco edificante episodio fratricida, pero eso no significa que las heridas producidas en la cruenta batalla que acabó con la dimisión de Pedro Sánchez estén cerradas. Los críticos mantienen sus recelos con la gestora, a la que acusan de prolongar innecesaria e intesadamente su mandato, y reprochan que esté tomando decisiones impropias de su condición provisional.

El cónclave que empezará a las 9:30, el primero convocado por la dirección interina desde que el partido tomara la traumática decisión de dejar gobernar al PP por 139 votos frente a 96, estaba pensado originalmente para hacer balance del trabajo realizado en los primeros meses la legislatura y para fijar el calendario de las conferencias sectoriales en las que la gestora quiere que empiece a discutirse el futuro proyecto socialista. Finalmente, sin embargo, se fijará también la fecha del congreso federal, precisamente, para zanjar la permanente tensión que genera este asunto.

Es probable que, efectivamente, en esa materia las aguas se tranquilicen. La dirección interina y los líderes territoriales con mayor peso institucional y orgánico apuestan convocar al máximo organo del partido -el que elige a su dirección, aprueba sus estatutos y fija la línea ideológica- en torno a mediados de junio, lo que significa que la elección del secretario general por voto directo de los militantes podría celebrarse tres semanas antes. Los críticos querrían que todo se produjera antes y que todo el proceso acabara en mayo.

En esa dirección incidieron hasta ayer mismo líderes regionales como la madrileña Sara Hernández o la navarra María Chivite. Y también lo hicieron las plataformas de militantes que se han formado en diversos puntos de España y cuyos respresentantes se reunieron también ayer para hacer llegar su demanda en una comparecencia pública. Sin embargo, en privado, la oposición interna admite que «no tiene mucho sentido discutir por un mes arriba o un mes abajo». Sobre todo, porque el sector oficial, afín a Susana Díaz, tiene mayoría para sacar adelante su propuesta.

Dilema político y orgánico

«Defenderemos otra fecha -dice uno de los nueve secretarios regionales no alineados con la gestora- pero lo importante es lo político y no ya tanto lo orgánico». En lo político hay varias derivadas. La fundamental es la línea de oposición y la relación con otras fuerzas, fundamentalmente con el PP y con Podemos. A grandes rasgos, la dirección defiende su 'oposición útil' que implica negociación con los populares para marcar la agenda social y colaboración con otros grupos para enmendar anteriores políticas populares, mientras que los críticos abogan por una mayor confrontación con la derecha.

El otro gran asunto espinoso, sin embargo, es la relación con el PSC. La gestora sigue sin descartar la apuesta por un modelo similar al de la CDU y la CSU bávara en Alemania, lo que implicaría que los socialistas catalanes formarían parte del grupo parlamentario socialista pero dejarían de participar en la elección del secretario general (tampoco el PSOE interfiere en los procesos del PSC).

Los críticos ven en esa amenaza un intento de desalentar a Pedro Sánchez o a cualquiera que aspire a medirse con Susana Díaz.

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