La Rioja

Sáenz de Santamaría y su jefa de gabinete María Pico llegan ayer a la cita con Junqueras. :: q. garcía/ efe
Sáenz de Santamaría y su jefa de gabinete María Pico llegan ayer a la cita con Junqueras. :: q. garcía/ efe

Santamaría y Junqueras coinciden en que la consulta es innegociable

  • El Gobierno catalán sostiene que la operación diálogo que ha puesto en marcha la Moncloa es «maquillaje»

barcelona. La llamada operación diálogo puesta en marcha por el Ejecutivo central dio ayer sus primeros pasos y chocó con el referéndum. La vicepresidenta del Gobierno y el vicepresidente de la Generalitat se reunieron en Barcelona, y, al menos, en un asunto estuvieron de acuerdo aunque por razones opuestas: la consulta es innegociable. Soraya Sáenz de Santamaría considera que el marco constitucional la impide y Oriol Junqueras mantiene que la mayoría política catalana obliga a celebrarla.

Fue un encuentro «cordial, amable, intenso» de dos horas en la sede de la Consejería catalana de Economía, en el que se constató una vez más que el referéndum es un muro que imposibilita el avance en el diálogo. El Gobierno catalán pretende celebrar una consulta soberanista en septiembre y antes de activar la vía unilateral quiere explorar todas las posibilidades para que la votación pueda ser acordada con Madrid.

Junqueras puso el asunto sobre la mesa y recibió la misma respuesta de siempre: el Gobierno ni quiere ni puede negociar un referéndum porque es ilegal. «No podemos negociar aquello de lo que no podemos disponer. Es una cuestión que decide el conjunto del pueblo español. No tenemos capacidad de decisión», afirmó la vicepresidenta tras la reunión. La réplica del vicepresidente de la Generalitat fue que diga lo que siga la Moncloa, el referéndum se celebrará de todas maneras. «El Gobierno central se marcha plenamente convencido de que habrá referéndum. Cumpliremos el mandato», afirmó Junqueras tras el encuentro, en línea con lo que había expresado antes Carles Puigdemont. «A fondo y hasta el final», fue la consigna delpresidente catalán el día que cumplía un año al frente de la Generalitat.

46 puntos

La parte catalana acudía a la cita con pocas esperanzas de que hubiera avances. «Hoy por hoy, la operación diálogo es puro maquillaje», afirmó la portavoz del Gobierno catalán antes del encuentro. La Generalitat pretendía que la vicepresidenta respondiera no solo al referéndum, sino a las otros 45 puntos que planteó Puigdemont a Mariano Rajoy. «Acuerdos concretos, ninguno», afirmó Junqueras. «Si repasamos los 46 puntos, no se ha producido ningún avance. Y esto es grave porque muchos responden a compromisos o sentencias incumplidos por el Estado», señalaron desde el Gobierno catalán.

Sáenz de Santamaría, en cambio, tiene la visión opuesta porque de las 46 propuestas, la mayoría están resueltas, se están solucionando o hay voluntad de ello. «Es un momento para el diálogo y el entendimiento», remató. La vicepresidenta trasladó también a Junqueras la petición para que Puigdemont acuda a la Conferencia de Presidentes del próximo martes, pero se volvió a topar con la negativa del jefe del Ejecutivo catalán porque considera que Cataluña debe tener una relación «bilateral» con el Gobierno central.