La Rioja

El PSOE aspira a sacar réditos en la negociación de las cuentas públicas

El portavoz del PSOE y el del PP en una conversación en el pleno del Congreso, en noviembre. :: reuters
El portavoz del PSOE y el del PP en una conversación en el pleno del Congreso, en noviembre. :: reuters
  • Rajoy quiere tener aprobados los presupuestos de 2017 en el primer trimestre del año con ayuda socialista, del PNV y de Ciudadanos

Madrid. El PSOE aspira a condicionar los Prespuestos Generales del Estado. El principal partido de la oposición no se cansa de repetir que, «con una probabilidad del 99%», presentará una enmienda de devolución contra la cuentas públicas. Pero si, como cabe esperar, el Gobierno logra los 175 votos necesarios para superar ese veto, que impediría tramitar el proyecto en las Cortes, entrará en la negociación para arrancarle nuevas cesiones en el ámbito de lo social antes de su aprobación definitiva.

La gestora que dirige el partido desde el pasado 1 de octubre lo ha dejado ya claro. Su estrategia de oposición implica servirse de la debilidad de Mariano Rajoy en el Congreso para imponer algunas de sus políticas, revertir medidas aprobadas por el PP la legislatura pasada y, de paso, limitar el margen de iniciativa de Podemos. «Intentaremos que nuestras enmiendas salgan adelante, claro -anticipó hace unos días el portavoz de la formación, Mario Jiménez-. No hacerlo sería una irresponsabilidad terrible».

Los socialistas -que ante la falta de actividad parlamentaria han aprovechado estos días para acentuar su perfil fiscalizador sobre cuestiones como la del Yak-42, las cláusulas suelo o los copagos farmacéuticos- parten de una situación ventajosa. Como recordó ayer el portavoz popular, Pablo Casado, el PP busca, casi por encima del de cualquier otro grupo, su apoyo.

La dirección interina del PSOE corre el riesgo de que, desde la izquierda y desde dentro, se le acuse de connivencia con la derecha. Y eso explica la determinación a presentar inicialmente una enmienda de totalidad. Pero en principio, el riesgo de que no haya presupuestos es mínimo. Aunque el PNV no ha garantizado aún su apoyo, el Gobierno confía en sumar sus votos a los de Ciudadanos y Coalición Canaria.

Modificación completa

Juntos, el PP, sus socios de investidura y los nacionalistas vascos y canarios sumarían la mitad de la Cámara. No sería suficiente para que las cuentas superen el veto a la primera, pero, si después de tres votaciones el empate se mantuviera, se les daría vía libre y se abriría una nueva fase, en la que el proyecto se debatiría en comisión por secciones. Los presupuestos no podrían ser ya tumbados. Sin embargo, sí se podrían modificar de arriba abajo mediante enmiendas parciales si la oposición se pusiera de acuerdo para ello. De ahí el interés de los populares en entenderse con los socialistas.

La urgencia del Gobierno para aprobar las cuentas de 2017 es relativa. El pasado 1 de enero se prorrogaron automáticamente las de 2016, pero el PP considera que con el acuerdo sobre el techo de gasto y los objetivos de deuda y déficit, el pasado diciembre, se lanzó un mensaje de estabilidad tanto a Bruselas como a los mercados internacionales. Aún así, Rajoy transmitió ayer al comité de dirección del PP su deseo de que puedan estar listas en el primer trimestre del año.

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