La Rioja

Interior pone en marcha una base de datos para localizar terroristas entre inmigrantes

  • El archivo 'Falsifi' volcará todas las tretas de manipulación de documentos que usan, entre otros, los traficantes de personas

El presunto terrorista que estrelló el camión contra el mercadillo de Berlín, el tunecino Anis Amir, se había movido sin problemas por media Europa a pesar de que iba acumulando antecedentes allá por donde pasaba. Daba igual, cambiaba sin problema documentos. Nueva identidad, nuevo país de origen y nueva fecha de nacimiento. Además de su nombre real utilizó al menos cinco alias: Ahmed Zaghloul, Ahmed Almasri, Ahmad Almasri y Mohamed Hasse, de Egipto; y Ahmad Zarzour, de Líbano. Y es eso precisamente lo que pretenden frenar de raíz el Ministerio del Interior.

La Dirección General de la Policía puso en marcha el pasado 13 de diciembre una gran base de datos que, en teoría, debería servir para ayudar a localizar a los yihadistas que se mueven entre los inmigrantes usando para ello infinidad de documentos falsos. La idea, según recoge el proyecto, es que en ese gran fichero, que se denomina 'Falsifi', se vuelquen todos los 'modus operandi' y tretas que usan las mafias que trafican con personas.

Según explican fuentes de lnterior, aunque el archivo estará gestionado por la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, ya que la lucha contra estas bandas criminales es competencia suya, también los servicios antiterroristas esperan convertir a 'Falsifi' en una herramienta primordial para localizar yihadistas con antecedentes en otros países o que sean 'combatientes retornados' de las zonas controladas por el Daesh en Siria o Irak.

Datos falseados

La finalidad del fichero es la de registrar todos aquellos datos que aparezcan en los documentos de identidad y de viaje falsos interceptados que puedan ser considerados falsos, que hayan tenido un uso indebido, robados en blanco, obtenidos fraudulentamente, dañados, alterados en sus páginas interiores o que hayan sufrido una falsificación de dispositivo electrónico.

Las órdenes del Ministerio del Interior Interior son claras: cuantos más datos de más documentos, mejor. En 'Falsifi' entrarán informaciones sobre cartas de identidad, pasaportes, permisos de residencia o estancia para extranjeros y cédulas de identidad, permisos de conducir, autorizaciones de regreso, libretas de marino, visados, documentos de viaje para apátridas, refugiados y asilados, sellos de control fronterizo, billetes de pasajero e, incluso, tarjetas de embarque.

Los datos que cebarán la base de datos no solo se recogerán en fronteras. Las órdenes de Interior es que cualquier pista sobre falsificación de documentos sea introducida en la base, proceda de donde proceda: desde controles policiales a investigaciones sobre redes de inmigración ilegal o terroristas.

La idea es tener en breve cientos de nombres, alias y direcciones que cruzar para atacar a las redes y, sobre todo, cerrar el paso a los yihadistas. 'Falsifi', explican sus creadores, en breve aspira a convertirse en un «monstruo», ya que en esa base se van a incluir multitud de variables: nombre, apellidos, sexo, domicilio, lugar y fecha de nacimiento o nombre de los progenitores, además de los datos reales o ficticios relacionados con el documento e información vinculada al momento de la detección de éste.

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