La Rioja

La antigua Convergència trata de frenar la batalla por la sucesión de Puigdemont

  • La dirección del PDeCAT llama a cerrar filas y a centrarse únicamente en el referéndum

barcelona. El anuncio del presidente de la Generalitat de que no será jefe del Ejecutivo catalán dentro de un año y que por tanto, no será el candidato de su partido en las próximas elecciones catalanas, previstas como muy tarde para marzo de 2018, ha abierto la batalla sucesoria en una formación que no levanta cabeza en las encuestas.

La dirección trató ayer de cerrar filas y, antes de que la lucha por la sucesión se convierta en una nueva guerra fratricida entre familias exconvergentes, llamó al armisticio y emplazó a sus dirigentes a aparcar el debate sobre quién será el candidato a la presidencia para centrarse únicamente en el referéndum secesionista.

Al más puro estilo 'pujoliano', la número tres del partido, Marta Pascal, actualizó aquello de 'hoy no toca' que solía decir el expresidente y afirmó que ahora «no es necesario hacer este debate», porque lo «fundamental» es ensanchar el apoyo soberanista y celebrar el referéndum. «En estos momentos, lo que es presente y futuro es que se haga el referéndum, que este país lo gane y que podamos tener un Estado», remarcó. «Cuando haya un escenario electoral que sea inmediato» los militantes «ya decidirán quién es la persona que debe encabezar la candidatura», zanjó.

Hasta la fecha no hay candidatos oficiales para encabezar las listas demócratas en las próximas elecciones, aunque en los últimos tiempos algunos dirigentes nacionalistas ya se han dejado ver. Una de las que mejor posicionadas está es Neus Munté, consejera de la Presidencia y número dos del PDeCAT. Representa el continuismo de Puigdemont y al día siguiente del anuncio del presidente catalán, la portavoz de la Generalitat se dejó querer y se situó entre las futuribles, al admitir que está en las quinielas. «La fecha de los comicios no está fijada; prefiero centrarme en lo más inmediato y no quiero perder el tiempo con quinielas», dijo.

La otra dirigente que ha marcado perfil propio en las últimas semanas es Mercè Comesa, presidenta de la Diputación de Barcelona y alcaldesa de Sant Cugat del Vallés (Barcelona). Comesa reconoció lo que muchos dirigentes nacionalistas admiten en privado, que el referéndum podría no celebrarse, y salió a la palestra para dar voz al sector «realista», que tiene asumido que el proyecto independentista no puede culminarse de un día para otro. Además, quien tiene que despejar todas las incógnitas es Artur Mas, que nunca ha descartado del todo su regreso a la primera línea.