La Rioja

Puigdemont avisa de que no será candidato en las elecciones catalanas de 2018

  • El exalcalde de Girona no cede a las presiones de su partido y se autodescarta para los comicios posteriores al referéndum

barcelona. La nueva sede barcelonesa del PDeCAT recibió ayer carbón por adelantado. El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, afirmó de manera clara que el año que viene no será presidente y por tanto que mantiene su intención de no liderar las listas de la antigua Convergència en los próximos comicios catalanes, previstos para marzo de 2018 como muy tarde.

Un jarro de agua fría para los sectores de la formación nacionalista que llevan semanas presionando al jefe del Ejecutivo catalán para que deje de deshojar la margarita y se postule como futuro presidenciable. «Hace un año no sabía que sería presidente, pero puedo asegurar que el año que viene no lo seré», aseguró. Respuesta directa a la dirección de su partido, que quiere empezar a engrasar la maquinaria electoral a un año vista porque no quiere sorpresas, como la que podría dar la CUP si tumba los presupuestos el mes que viene y obliga a Puigdemont a convocar elecciones anticipadas. El escenario cogería a los exconvergentes sin líder y en el peor momento de su historia, de ahí las interpelaciones internas al presidente de la Generalitat, que ahora es el principal activo del PDeCAT.

Sin embargo, el presidente catalán, que lleva casi un año en el cargo al que accedió casi de rebote después de que Mas tuviera que renunciar por las exigencias de la CUP, siempre ha dicho que se le encargó una tarea de 18 meses, para llevar a Cataluña a las puertas de la independencia y que en cuanto cumpla su tarea se irá a su casa. «La legislatura acabará en verano y haremos elecciones constituyentes seis meses después del referéndum», previsto para septiembre, dijo en la cadena Ser. «No tengo vocación de ser presidente de la Generalitat, lo he dicho muchas veces. Mi encargo es este periodo y se acaba aquí, y lo que venga después será una etapa nueva que pedirá nuevas herramientas y nuevos liderazgos», remató.

Que Puigdemont no tiene intención de presentarse como cabeza de lista de la formación nacionalista a las próximas elecciones catalanas es casi un secreto a voces, lo novedoso de las declaraciones del presidente de la Generalitat fue el contexto, en plena ofensiva de los suyos que le piden que se defina. Hasta la fecha, Puigdemont siempre ha dicho que solo se presentaría si no consiguiera terminar el trabajo que tiene encomendado en 18 meses. Y por tanto, cualquier pronunciamiento que pudiera hacer en la línea de abrir la puerta a postularse como presidenciable podría interpretarse como un reconocimiento implícito de que el referéndum podría no hacerse o incluso que podrían celebrarse unas elecciones en sustitución de la consulta soberanista, como el 27-S.

El calendario

Pero no solo la CUP podría precipitar la legislatura. Dirigentes como el vicepresidente Oriol Junqueras han advertido de que si Carme Forcadell resulta condenada por la causa que tiene abierta por desobediencia al Constitucional, el calendario podría acelerarse. Artur Mas, por su parte, no ha descartado volver a ser candidato, pero se sentará en el banquillo el 6 de febrero y podría ser inhabilitado. Otros nombres que suenan como posibles candidatos son Neus Munté, portavoz de la Generalitat, o Mercè Conesa, alcaldesa de Sant Cugat y presidenta de la Diputación de Barcelona.

El presidente de la Generalitat insistió también en que la hoja de ruta pasa por celebrar el referéndum en septiembre, declaración de la independencia en caso de que se imponga el sí y elecciones constituyentes como muy tarde seis meses después. Tiene claro que con «el 50% más uno de los votos» a favor de la secesión la independencia estaría «legitimada», pero, emplazó al Gobierno de Rajoy, «estamos dispuestos a negociar con el Estado otro quórum».