La Rioja

Se intensifica la búsqueda del imán que adoctrinó a los detenidos

Madrid. La Brigada Provincial de Información de Madrid intensificó ayer la búsqueda del marroquí que radicalizó a los presuntos yihadistas detenidos en Madrid y a otros miembros de esta célula, que tenía en su poder un kalashnikov y diversas armas cortas. Un arsenal, según relató en uno de sus autos el juez Santiago Pedraz, que tenían la intención de usar para «cometer una grave acción delictiva de carácter terrorista» en la capital.

Los operativos creen indispensable llegar hasta este imán (al que el juez describe en sus autos como una persona «con mucha influencia sobre la comunidad musulmana» del barrio de Vicálvaro) para conocer la envergadura del grupo al que pertenecían los dos únicos encarcelados por el momento, Edrisa Cessay Sanuwo y Samir Sennouni Mouh.

Los servicios antiterroristas confían que este imán les acerque a nuevas identidades de radicales del círculo de 'La Cabaña', la chabola en la que se reunía la célula todavía no desmantelada por completo.

Los investigadores sospechan que el AK-47 y las pistolas con las que los detenidos se grabaron en vídeos amenazantes están todavía en poder del «círculo cercano» de Cessay y Senouni, a los que se consideraría una parte «secundaria» del grupo.

La Brigada de Información centra sus pesquisas en los barrios madrileños de Moratalaz, Vicálvaro, Valdebernardo y Vallecas, y en el cercano municipio de Rivas Vaciamadrid.

De acuerdo con las últimas investigaciones, la célula yihadista, además del fusil de fabricación rusa que tenía ya en su poder, intentó comprar en octubre, al menos, dos kalashnikov más, además de granadas y munición.

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