La Rioja

Errejón avisa que en Podemos nadie, ni siquiera Pablo Iglesias, es imprescindible

madrid. ÍÍñigo Errejón respondió ayer a aquellos compañeros que creen que la figura de Pablo Iglesias es intocable. Para el número dos de Podemos, en el partido no hay nadie indispensable y eso, añadió, es algo que le incluye tanto a él mismo como al secretario general.

Una de las bazas de los 'pablistas' de cara a imponer su visión de futuro en Vistalegre II pasa por la amenaza de Iglesias de renunciar al liderazgo de Podemos si sus tesis no se imponen a las de los 'errejonistas'. El miedo a la renuncia del jefe de filas ha sido azuzado a lo largo de los últimos días por algunos de sus más estrechos colaboradores. Así, Juan Carlos Monedero advirtió de que «si cae Iglesias, cae Podemos», mientras que Carolina Bescansa afirmó que en la formación morada todo el mundo es sustituible salvo el secretario general. Para Errejón, en cambio, «el proyecto político está por encima de cualquier nombre».

El secretario político ha mantenido a lo largo de los últimos meses que, pese a sus profundas diferencias, Iglesias es su candidato para la Secretaria General y que él no se plantea disputarle el puesto. No obstante, también ha asegurado que no renunciará a dar la batalla de las ideas, aunque eso signifique presentar un proyecto propio que, de resultar apoyado de forma mayoritaria por las bases, conllevaría la dimisión de Iglesias si cumple su palabra.

En declaraciones a La Sexta, Errejón también asumió que podría ser relevado de la portavocía en el Congreso o la Secretaría Política del partido en caso de salir derrotado de Vistalegre II. «Todos estamos de paso y cuando entramos en política no lo hacemos para toda la vida», apuntó. En cualquier caso, añadió, «la discusión no debe girar en torno a los que sobran, sino en torno a los que faltan».

Campaña en Nochebuena

Errejón se refirió hoy por primera vez a la campaña en las redes sociales que destacados dirigentes 'pablistas' lanzaron en Nochebuena para recriminarle su rebelión. Tras reconocer que le produjo «pena», apuntó a compañeros de partido como Pablo Echenique, Irene Montero o Rafael Mayoral que «hay que respetar los días familiares». «Una fuerza que quiera gobernar debe parecerse a su pueblo», ironizó.