La Rioja

El socialismo europeo bendice a Díaz como líder 'in pectore' del PSOE

  • La presidenta andaluza, que insiste en no hablar de su candidatura, se reúne en Bruselas con los primeros espadas de la izquierda dentro de la UE

bruselas. Ha llegado su hora. Insiste en negarlo, en reiterar que ella estará donde quieran sus compañeros de partido, que está centrada en defender los intereses de Andalucía. Susana Díaz no flaquea. Y sonríe. ¿Será la nueva secretaria general del PSOE? Su discurso es una extraña mezcla entre el «hoy no toca» de Jordi Pujol y el «no es no» del defenestrado exsecretario general y quizá su futuro rival, Pedro Sánchez. Sugiere sin decir y evita cerrar puertas que ella asegura no querer abrir. «Bruselas ha sido su rampa de lanzamiento y ha sido recibida como una suerte de líder del partido 'in pectore'», confiesan fuentes socialistas conocedoras de las 24 frenéticas horas que la presidenta andaluza pasó en la capital comunitaria.

La pregunta sobre su candidatura a la secretaría general se repitió en mil formatos pero siempre obtuvo la misma respuesta. «No estoy en eso. Ya lo he dicho muchas veces, yo voy a estar donde quieran mis compañeros: en la cola o en la cabeza, con ilusión, con ganas, pero eso ahora mismo no toca. Ahora toca el proyecto, cómo volvemos a darle fortaleza e ilusión al partido para que se recupere. El PSOE es mucho PSOE y se recuperará antes de lo que a muchos les gustaría», zanjó.

Según las fuentes consultadas, su ambiciosa agenda fue preparada a conciencia por la eurodiputada y exvicesecretaria general del PSOE con Alfredo Pérez Rubalcaba, Elena Valenciano, que tras caer en el ostracismo con Sánchez ha recobrado ahora peso político. Ella y los también exministros José Blanco y Juan Fernando López Aguilar la arroparon en la charla en la sede de la agrupación socialista de Bruselas. Luego fue a cenar con los 14 eurodiputados españoles, «y aunque pueda parecer extraño, no se habló de los problemas del partido en Madrid».

Ayer tuvo una jornada muy intensa que comenzó a las ocho de la mañana entrevistándose con el jefe del grupo de los socialistas europeos, Gianni Pittella. Luego, tuvo un brevísimo encuentro con el presidente de la Eurocámara, Martin Schulz, y a mediodía pronunció un discurso ante los eurodiputados socialistas, en el que reivindicó el papel de la socialdemocracia para «ensalzar los valores europeos frente a los fantasmas populistas, nacionalistas e independentistas».

«Hoy no toca»

Si alguien tenía dudas de su voluntad de liderar el PSOE, su agenda de la tarde dejó pocas dudas. Se reunió con la Alta Representante para la Política Exterior, Federica Mogherini, la comisaria de Desarrollo Regional, Corina Cretu, y el todopoderoso comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici. Una agenda envidiable, sin duda, pero que tiene un nexo en común: todos son socialistas y así, todo es más fácil. Y si no que se lo expliquen al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, que en una reciente visita a Bruselas recibió el portazo de todos los comisarios.

A las 17.30 horas, con la misma sonrisa de campaña con la que llegó, abandonaba la UE «más que satisfecha por el conocimiento que en la Comisión tienen de Andalucía» e insistiendo en que ella habla como presidenta y que estará donde quieran sus compañeros de partido.