La Rioja

La Generalitat catalana desafía al Estado y presupuesta 5,8 millones para el referéndum

  • El PP anuncia que el Gobierno de Rajoy impugnará las cuentas de Puigdemont ante el Tribunal Constitucional

La Generalitat catalana reafirmó ayer su voluntad de celebrar un referéndum sobre la independencia. El compromiso adquirido por Carles Puigdemont en la moción de confianza del pasado septiembre de que en 2017 habrá «referéndum o referéndum», empieza a coger forma. El Ejecutivo catalán, que lleva casi un año gobernando en precario porque la CUP no acaba de ser un socio estable, presentó su segundo proyecto de presupuestos, en el que incluye una partida de 5,8 millones de euros para la celebración del referéndum secesionista.

En el tímido intento de deshielo entre el Gobierno central y el catalán, que han mostrado su disposición a abrir una nueva etapa marcada por el diálogo, la administración catalana lanzó un aviso claro: existe voluntad de diálogo, pero las fuerzas independentistas no piensan renunciar al proceso soberanista.

El vicepresidente Oriol Junqueras, encargado del área económica, se ha visto obligado a presupuestar el referéndum porque así lo ha exigido la CUP, que ya tumbó las cuentas en junio y amenazaba con volver a hacerlo. Puigdemont y Junqueras, no obstante, no han cedido en todo ya que la partida específica del referéndum no aparece como tal. La Consejería de Economía incluyó los 5,8 millones en el concepto de procesos electorales, que también puede referirse a comicios autonómicos, como los que podrían celebrarse si la CUP no avala las cuentas.

El proyecto incorpora también una disposición adicional «en materia de organización y gestión del proceso refrendario», según la cual el Gobierno catalán se compromete a «habilitar las partidas para garantizar los recursos necesarios en materia de organización y gestión para hacer frente al proceso refrendario». Las cuentas también incluyen 330 millones para un fondo de contingencia que Junqueras no negó que pueda ser utilizado para el referéndum y sortear una eventual impugnación. «Suponiendo que hubiera una partida oculta, ¿alguien cree que lo diría?», preguntó.

Todos los boletos

La partida concreta, por tanto, no existe para evitar el recurso del Gobierno central, pero sí se adjunta la plasmación explícita que pedía la CUP y que el PP anunció de inmediato que el Gobierno central llevará al Constitucional. «Tiene todos los boletos para el recurso. Saben que está condenada a ser anulada», afirmaron los populares. Aun así, Junqueras insistió en que la votación se hará pase lo que pase.

Los anticapitalistas celebraron que los presupuestos apuesten por la ruptura, pero nada garantiza que vayan a enterrar el hacha de guerra y de hecho recordaron que la inclusión de la dotación no es necesaria para llevar a cabo la votación.

La formación antisistema, con diez diputados sobre 135, tiene la llave de gobernabilidad en Cataluña. En junio, la CUP fulminó los presupuestos, ahora permitirá su tramitación, pero volverá a tumbarlos en febrero, si considera que el Gobierno catalán no da pasos claros hacia la ruptura y no sube los impuestos a los más ricos. Y si la CUP no avala las cuentas, Puigdemont adelantará las elecciones y no habrá referéndum.