La Rioja

Absuelto el tirador que simuló atentar contra el Rey

  • La Audiencia Nacional justifica que su intención era denunciar los fallos de seguridad y que las armas que tenía no estaban operativas

La Audiencia Nacional absolvió ayer a Santiago Sánchez Ramírez, juzgado por los delitos de depósito de armas y munición de guerra y tenencia ilícita de armas de fuego. El caso de este madrileño de 47 años trascendió porque simuló en vídeos colgados en internet atentados contra Juan Carlos I, Felipe VI, la Princesa de Asturias o el presidente del Gobierno para hacer visibles los fallos de seguridad de las altas autoridades en los actos públicos.

El acusado, aficionado al tiro deportivo, se enfrentaba a nueve años de prisión y diez de inhabilitación para el uso de ese material. Sin embargo, la Sección Primera de la Sala Penal consideró que, pese a la veracidad de los vídeos publicados en Youtube, y una vez desechada en fase de instrucción su intención de cometer un magnicidio, «no se ha acreditado que el tuviera un número superior de armas al permitido, estando inutilizadas todas ellas, a excepción de un rifle Samopal, que tenía bajo licencia», puesto que era titular de permisos de los tipos D, E y F, si bien tenía el cañón inutilizado y era inoperante e inservible.

Sánchez Ramírez publicó reportajes en canales privados de la plataforma con los simulacros de atentado. El 12 de octubre de 2012 se alojó en la habitación 432 del hotel Palace de Madrid, cuya ventana da a la Plaza de Neptuno, donde estaba la tribuna desde la que don Juan Carlos presidía el desfile de la Fiesta Nacional. El acusado aparece en el vídeo con pasamontañas y con armas cortas y rifles con mira telescópica, todos réplicas no aptas para el disparo. Desde la ventana, grabó a las personalidades que acudieron a la tribuna y colocó una diana sobreimpresionada en el Rey, para simular que le tuvo en el punto de mira.

Proclamación real

Un año después y en la misma celebración, repitió la operación. Alquiló la misma habitación y, portando un rifle con mira telescópica, fingió disparar contra don Felipe, quien presidía, como Príncipe de Asturias, el acto ante la ausencia de su padre.

El 23 de junio de 2014, el Monarca fue proclamado en el Congreso y Sánchez también perpetró otro atentado simulado. En la habitación 412 del hotel Villa Real, situado frente al palacio legislativo, plantó un trípode adaptado como arma de fuego y aparentó disparar al Rey. En ese vídeo también puso en la diana a la princesa Leonor.

El acusado también produjo un reportaje el 8 de junio de 2014, con motivo del día de las Fuerzas Armadas, en el que se grabó a sí mismo a escasa distancia del rey Juan Carlos y de los entonces príncipes de Asturias, y decía que llevaba dos armas cortas. Otro día no precisado simuló atentar contra el presidente del Gobierno cuando salía del Congreso. Fue el servicio de seguridad del Real Madrid el que en julio de 2014 dio la voz de alarma sobre las actividades del falso francotirador, cuando recibió una comunicación sobre la inseguridad que afectaba al club.

Los vídeos exponían de manera convincente la posibilidad de atentar contra altas personalidades, «de tal forma que inducían a pensar que dichos actos son fáciles de perpetrar, pero sin que se haya acreditado que el acusado tenía la intención de llevar a cabo tales actos».