La Rioja

Mas prevé una negociación en el conflicto catalán

  • Insiste en que la independencia es irrenunciable, pero insta a Rajoy a que ponga una oferta en la mesa

barcelona. El expresidente de la Generalitat Artur Mas avisó ayer de que el proceso independentista es irreversible y vaticinó un aumento de la conflictividad entre el Gobierno de Cataluña y los poderes del Estado aunque al final habrá una negociación. Mas, en el sexto aniversario de su primera victoria electoral, esbozó ante la Cámara de Comercio de Barcelona algunos acontecimientos que marcarán 2017, el año clave para el soberanismo.

Según sus previsiones, el Partamento catalán aprobará la llamada ley de la desconexión, que será recurrida por el Gobierno central y suspendida de manera automática por el Constitucional. «Estaremos ante un choque de legalidades y legitimidades», afirmó. A continuación, prosiguió el expresidente, Carles Puigdemont convocará el referéndum sobre la independencia y desde el Estado central «harán todo lo posible» para que no se celebre.

Mas consideró que una nueva versión de la consulta alegal y no vinculante del 9-N no será posible y no valdrán soluciones intermedias. La respuesta del Gobierno de Rajoy puede llegar por la vía legislativa o la gubernamental, según su análisis, mientras que la catalana irá en la línea de la «movilización permanente» en la calle y el recurso a la internacionalización del proceso para forzar al Gobierno central a negociar un referéndum.

El conflicto solo podría evitarse, en opinión del expresidente, si la unidad del independentismo salta por los aires, ruptura que podría producirse si la CUP tumba los presupuestos de la Generalitat. También podría sortearse si el Gobierno central acepta negociar sobre el referéndum o si pone sobre la mesa una oferta de mejora del autogobierno y luego la somete a las urnas (como ocurrió con el Estatuto).

Mas cree que estas tres posibilidades son improbables, pero en cambio considera que la negociación entre Madrid y Barcelona sobre la soberanía catalana será inevitable siempre que el independentismo acumule «fuerzas suficientes» a favor del Estado propio. «Habrá negociación -predijo en la Cámara de Comerciode Barcelona- porque los mercados obligarán a España y a la Unión Europea a sentarse en la mesa para no encontrarse un problema de deuda aún más grave que el de Grecia».

El dirigente nacionalista apeló una vez más al discurso de plantear el conflicto y reclamar al mismo tiempo diálogo. «El Estado debe aceptar que la parte catalana proponga el referéndum como solución y nosotros tenemos que aceptar que lo rechace», apuntó. A patir de ahí, concluyó el expresidente catalán, puede que «se cree un clima para encontrar soluciones».