La Rioja

Sánchez torpedea el plan de los barones para arañar margen de gasto a Rajoy

Javier Fernández, presidente de la gestora, se enfrenta a una nueva prueba de fuego en el PSOE con la negociación del techo de gasto. :: efe
Javier Fernández, presidente de la gestora, se enfrenta a una nueva prueba de fuego en el PSOE con la negociación del techo de gasto. :: efe
  • Los críticos con la gestora prevén otra bronca en el grupo parlamentario si se opta por acordar con el PP los objetivos de déficit y deuda para el 2017

El PSOE no se cansa de repetir que las posibilidades de que el Gobierno cuente con su ayuda para sacar adelante de los Presupuestos Generales del Estado son prácticamente nulas. Lo que sí está en sus planes, en cambio, es llegar a un acuerdo esta misma semana sobre el techo de gasto y los objetivos de déficit y deuda para el conjunto de las administraciones, el primer escalón para poder tramitar más adelante las cuentas públicas. Fuentes del partido creen que el entendimiento con Hacienda es posible, pero no está exento de dificultades. Externas e internas.

El ex secretario general de la formación, Pedro Sánchez, ya dio pistas este sábado, en su reaparición en Xirivella (Valencia), de lo que cabe esperar dentro de unas semanas -una vez el techo de gasto haya pasado el filtro del Consejo de Política Fiscal y Financiera que reúne al Gobierno con las comunidades autónomas- en una próxima reunión del grupo parlamentario en el Congreso. «Ya sabemos que los presupuestos de Rajoy garantizan más recortes y más impuestos, así que hay que votar en contra del techo de gasto del año que viene», adujo. Un modo de extender el «no es no» a un ámbito sensible.

Los principales barones socialistas -los que están en los gobiernos de Andalucía, Extremadura, Asturias, Castilla-La Mancha, Aragón y la Comunidad Valenciana- defienden la conveniencia de sentarse a negociar con Cristóbal Montoro sobre los límites del gasto no financiero del Estado porque son parte directamente implicada. De lo que consigan arañar al Ejecutivo en su tira y afloja dependerá su margen de maniobra para incidir en las políticas que gestionan, esencialmente, en sanidad, educación y dependendica. Así que son partidarios de aprovechar la pérdida de mayoría absoluta del PP para presionar.

El objetivo de las autonomías socialistas es poder terminar 2017 con la misma desviación sobre el PIB que en 2016, un 0,7% -en lugar del 0,5% que manejaba el ministro después de que la Comisión Europea suavizara los objetivos este verano- o un 0,6% si el otro 0,1% sirve para intentar cubrir el agujero de la Seguridad Social. Además, el PSOE quiere mayor flexibilidad en la aplicación de la regla de gasto de las corporaciones locales, para que se pueda dedicar el superávit obtenido a la prestación de servicios y no obligatoriamente a la amortización de deuda.

El responsable de Organización en la gestora que dirige el partido desde el pasado 1 de octubre, Mario Jiménez, cifró el sábado en 2.500 millones la cantidad de recursos que, de ese modo, irían a las comunidades autónomas para su empleo en políticas sociales. En resumidas cuentas, lo que intenta Ferraz es asentar la idea de que, en este caso, el acuerdo es la mejor manera de empezar a «borrar», desde regiones socialistas, la «agenda de hierro impuesta a los españoles» por los populares durante la legislatura pasada.

El problema, a juicio de un líder territorial que defendió el 'no' a la investidura de Mariano Rajoy, es que se ha hecho poca pedagogía. «En este caso, el acuerdo con el PP me parece perfectamente explicable pero no he oído a ningún presidente defenderlo; lo han dejado en manos de la gestora y si finalmente se apoya el techo de gasto es probable que vuelva la bronca», plantea.

«Colaboracionismo»

Los críticos con la dirección interina «de Susana Díaz» (así la llaman) admiten que el asunto no pasará sin ruido. «Claro que habrá debate. Esta negociación siempre se ha contemplado como la segunda fase de la investidura», dice uno de los dirigentes que participan en la estrategia de Sánchez para erosionar a la presidenta andaluza de cara al futuro congreso federal. «Reabre la polémica colaboracionista».

Algunos prefieren ser cautos hasta ver cómo se desarrollan los acontecimientos. Pero el núcleo duro de la oposición interna al actual mando socialista no tiene dudas de que muchos diputados y senadores elevarán su voz cuando llegue el momento de pronunciarse en el Parlamento . «Es evidente que habrá lío», vaticina uno de los más destacados aliados de Sánchez.

En todo caso, queda camino por andar. El miércoles y el jueves se reúnen la Comisión Nacional de la Administración Local y el Consejo de Política Fiscal y Financiera y el viernes el Consejo de Ministros aprobará el acuerdo del techo de gasto. De lo que ahí ocurra dependerá el voto socialista en el Congreso.