La Rioja

Ningún candidato rivaliza con Rajoy por el liderazgo del PP

madrid. No se registró en la sede nacional de la calle Génova ni un amago de arrebatar a Mariano Rajoy el liderazgo del PP. El plazo para formalizar las candidaturas a la presidencia del partido concluyó ayer a las 14:00 horas sin que ningún aspirante alternativo diera un paso al frente. Tampoco sorprendió a nadie. Las filas populares están cerradas en torno al jefe del Ejecutivo una vez solventado el obstáculo de la investidura, y el debate sucesorio ha quedado pospuesto un mandato más.

La del congreso de febrero será la cuarta votación a la que se someterá el presidente desde que José María Aznar confió en él su legado. El 2 de octubre de 2004, Rajoy fue proclamado por primera vez líder de los populares en un cónclave en el que el 98,37% de los compromisarios respaldaron su candidatura. Desde entonces, en estos doce años, su gestión ha atravesado momentos de cuestionamiento interno, aunque el episodio más destacado fue el de 2008, cuando la expresidenta madrileña, Esperanza Aguirre, pareció disputarle el liderazgo. Gobernar, sin embargo, siempre es una manera de zanjar las divergencias.

El comité organizador del congreso verificará, por lo tanto, hoy los cien avales presentados por Rajoy y ratificará que su lista es la única que concurrirá a la cita de los días 10, 11 y 12 de febrero. Un encuentro en el que el voto volverá a delegarse en los compromisarios designados en cada territorio.

El presidente ha decidido que esta vez tampoco sea la militancia la que elija de manera directa al líder de la formación, por lo que los afiliados sólo tendrán la posibilidad de escoger en diciembre a aquellos que les representarán en el congreso. En la reunión se planteará, en todo caso, la reforma de los estatutos para avanzar hacia una fórmula similar a las primarias en la próxima cita.