La Rioja

El Congreso acuerda que Homs sea juzgado por el Tribunal Supremo

Homs recibe el apoyo frente al Congreso de los principales dirigentes independentistas catalanes y vascos. :: Kiko Huesca / efe
Homs recibe el apoyo frente al Congreso de los principales dirigentes independentistas catalanes y vascos. :: Kiko Huesca / efe
  • El independentismo censura al Gobierno que apele al diálogo mientras mantiene una persecución judicial

El pleno del Congreso, con los votos favorables de PP, PSOE, Ciudadanos, UPN y Foro Asturias, aprobó ayer la concesión del suplicatorio solicitado por el Supremo que da vía libre a que el diputado del PDECat, Francesc Homs, pueda ser juzgado por el alto tribunal.

Homs está acusado de los delitos de desobediencia y prevaricación por su participación en el simulacro de consulta del 9-N de 2014, una causa por la que serán juzgados también en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña Artur Mas, Joana Ortega e Irene Rigau. El caso que afecta a Francesc Homs lo instruye el Supremo por su condición de aforado por ser diputado en las Cortes. Mas, Ortega, Rigau y Homs formaban parte del núcleo duro del Gobierno catalán que organizó el sucedáneo de referéndum, que estaba prohibido por el Tribunal Constitucional.

El Supremo abrió causa en mayo contra el portavoz en Madrid de la antigua Convergència al apreciar indicios de delito en su actuación en la preparación de la votación del 9-N. Según la acusación de la Fiscalía, el diputado nacionalista tuvo un «comportamiento consciente e intencionado de indudable trascendencia» para garantizar que los preparativos siguieran adelante a pesar de la suspensión de la consulta decretada por el Tribunal Constitucional.

Tras el visto bueno del Congreso, en una sesión celebrada a puerta cerrada, algo que fue duramente criticado por las fuerzas soberanistas, a partir de ahora la presidenta de la Cámara, Ana Pastor, tiene ocho días para trasladar la votación al Supremo para que continúe con la investigación del dirigente nacionalista.

Acto de apoyo en Madrid

Al igual que el día que Homs declaró en el Supremo, el independentismo aprovechó el debate en el Congreso para volver a escenificar un amplio desembarco en Madrid. La plana mayor del secesionismo arropó al diputado nacionalista en un acto en un hotel de la capital horas antes de la votación parlamentaria. En la protesta, Carles Puigdemont, Artur Mas y Oriol Junqueras, entre otros, cargaron contra el Gobierno, por impulsar la querella de la Fiscalía por el 9-N, y arremetieron contra el sistema democrático español que es, a su juicio, de muy baja calidad. «Se ha escrito una página vergonzante del parlamentarismo español, la decisión de los votantes catalanes ha sido violentada, la democracia está en peligro», afirmó el presidente de la Generalitat.

Los casos judiciales que afectan al independentismo centraron también un cara a cara en el Senado entre Mariano Rajoy y el senador de Esquerra, Santiago Vidal. «La libertad no se juzga», dijo el republicano. «En España nadie va al juzgado por sus ideas», replicó el presidente del Gobierno.

El soberanismo advirtió, además, al Gobierno de que la tramitación del suplicatorio de Homs deslegitima las ofertas de diálogo lanzadas estos últimos días por la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. «Llenará de más piedras la maleta del diálogo», afirmó el presidente de la Generalitat. Y es que el Ejecutivo catalán no acaba de creerse la nueva etapa de diálogo anunciada por Sáenz de Santamaría. La Generalitat deslizó que se trata de un brindis al sol, de una operación de maquillaje propio de un gobierno que acaba de arrancar. Y censuró al Ejecutivo central que no se puede apelar al diálogo y mantener al mismo tiempo la persecución judicial contra el independentismo. Se refería al caso Homs y también al que afecta a Carme Forcadell, citada ayer por la jueza a declarar el próximo 16 de diciembre en calidad de imputada. La presidenta de la Cámara catalana está investigada por los delitos de desobediencia y prevaricación al permitir la votación que abrió en julio la puerta a emprender la vía unilateral a la independencia.