La Rioja

Los anticapitalistas exigen a Iglesias plena autonomía en su feudo de Andalucía

Teresa Rodríguez y Pablo Iglesias, durante un acto de la pasada campaña electoral. :: GOGO LOBATO
Teresa Rodríguez y Pablo Iglesias, durante un acto de la pasada campaña electoral. :: GOGO LOBATO
  • Teresa Rodríguez pretende formar una organización con estatutos y estrategia propios alejados de la tutela de Madrid

Podemos Andalucía quiere gozar de una amplia autonomía y liberarse de la tutela de la dirección nacional. Cinco días después de revalidar con una amplia mayoría su cargo como secretaria general de Andalucía, la anticapitalista Teresa Rodríguez anunció que ha enviado una carta a Pablo Echenique, secretario de Organización, en la que le informa de su intención de avanzar hacia una relación confederal. Esta decisión había sido consensuada por las principales candidaturas que concurrieron al proceso de primarias en esta comunidad, pero no por ello ha dejado de causar cierta sorpresa, según reconocieron fuentes del partido en Madrid, por la forma en que se comunicó. En una rueda de prensa en Sevilla, Rodríguez informó del envío de la carta a la dirección nacional como el primer paso de la constitución de «una organización autónoma, que tenga estatutos, CIF y censo propios».

La corriente anticapitalista, la más izquierdista del partido, ha aprovechado la guerra entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón para ganar peso a nivel interno. Esta fortaleza es la que le permite ahora reclamar mayor independencia en su feudo andaluz, donde practica una férrea oposición al Ejecutivo socialista de Susana Díaz. Según justificó Rodríguez, con el paso dado se reconocerá «una nacionalidad autónoma que necesita cotas de autogobierno, de autonomía y soberanía para poder sobreponernos a la situación de periferia, de subdesarrollo histórico y de dependencia en Andalucía en el contexto europeo y mundial».

El paso dado por el partido en Andalucía supone liberarse de las ataduras respecto a la dirección nacional y deja el camino expedito a los anticapitalistas para poner en práctica su política de protesta. Así, la organización que surja se marcará sus propios tiempos y estrategias, con independencia de lo que dicte Madrid. A modo simbólico, una de las primeras decisiones de Rodríguez ha sido cambiar la denominación de su cargo. De secretaria general pasará a ser coordinador general, una terminología propia de Izquierda Unida. «El término secretaria general no forma parte de nuestra cultura política», justificó la líder andaluza.

El objetivo de la dirigente anticapitalista es que Podemos Andalucía tenga una relación con Madrid de igual a igual, semejante a la de las confluencias catalana y gallega o Izquierda Unida. Esto conlleva que los 11 diputados andaluces que Unidos Podemos obtuvo el 26-J dispongan de voz propia en el Congreso e, incluso, que dejen de estar sujetos a la disciplina de voto, tal y como ocurre con el resto de socios de la coalición. Esto conlleva un peligro en el ya de por sí delicado equilibrio dentro del grupo parlamentario de Unidos Podemos. Si se consuma el nuevo rol de los representantes andaluces, de los 67 diputados de la coalición solo 30 quedarán sujetos a las directrices de la dirección nacional de Podemos.

La proclamación de la independencia andaluza no significa una ruptura con Podemos, pero sí supone minar la autoridad de Iglesias. En el caso de que otras organizaciones territoriales decidan emular a la andaluza, Podemo se verá obligado a replantear las funciones del secretario general para que el cargo no se convierta en algo meramente representativo.

Apoyo de Errejón

Iglesias eludió pronunciarse ayer sobre el anuncio de Rodríguez. Sí lo hizo el número dos del partido. Aunque abiertamente enfrentado a los anticapitalistas, Errejón apoyó la descentralización del partido, un asunto que, dijo el portavoz parlamentario, tendrá que ser tratado en la próxima asamblea de Vistalegre. No obstante, frente a la acción unilateral de la dirigente andaluza, el portavoz de Podemos apuntó que la dirección nacional tendrá que pronunciarse al respecto.

Pablo Echenique, confirmó haber recibido la carta y coincidió con Errejón en la necesidad de abordar la descentralización del partido pero de común acuerdo. El secretario de Organización y Rodríguez hicieron causa común en el proceso fundacional del partido para evitar que la cúpula nacional acumulará un excesivo poder, algo que finalmente impusieron Iglesias y su núcleo duro. Según valoró Echenique, «hay que recibir las propuestas como la que llega desde Andalucía como una invitación constructiva a que este importante asunto se vaya trabajando desde ya»

Álvaro Jaén, líder del partido en Extremadura y adscrito al sector pablista, mostró en cambio su disconformidad con el camino que se ha tomado en Andalucía. «Podemos Extremadura tiene un proyecto de país, no de región y quien lo entienda de otra manera creo sencillamente que se equivoca», señaló Jaén.