La Rioja

El PSOE y el PSC eluden la ruptura y aplazan la respuesta a sus disfunciones

Javier Fernández y Miquel Iceta, durante la reunión que mantuvieron ayer en Ferraz. :: BALLESTEROS / EFE
Javier Fernández y Miquel Iceta, durante la reunión que mantuvieron ayer en Ferraz. :: BALLESTEROS / EFE
  • Fernández e Iceta se dan dos meses para que una comisión, aún sin miembros designados, proponga un nuevo marco de relación

No habrá ruptura abrupta entre el PSOE y el PSC, pero eso no significa que las aguas hayan vuelto a su cauce. El presidente de la gestora que dirige el principal partido de la oposición desde el pasado 1 de octubre, Javier Fernández, y el primer secretario de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, evitaron salir tarifando este lunes. Sin embargo, tras hora y media de reunión en Madrid, ambos admitieron serias discrepancias en asuntos sensibles. Ahora, será una «comisión» formada por tres o cuatro miembros de ambos partidos la que analice el asunto y proponga, en el plazo de dos meses, un plan de trabajo.

La idea de la gestora es, en principio, modificar el protocolo por el que se rige la relación entre los socialistas catalanes y el PSOE desde 1978. En la formación son muchos los dirigentes que sostienen que ese texto ha quedado superado por los hechos. Especialmente, después de que el PSC decidiera obviar la decisión del máximo órgano socialista sobre la investidura de Mariano Rajoy y reuniera a su Consell Nacional para comprometer políticamente en sentido contrario a sus siete diputados.

La presidenta de la Junta de Andalucía, de gira televisiva tras dos meses de bajo perfil mediático, no dejó pasar la oportunidad de recordarlo. «La primera norma de la democracia es aceptar los resultados de una votación», dijo en un entrevista en Telecinco. El PSC, con voz y voto en el Comité Federal del PSOE, no lo hizo. Participó en la reunión que este órgano celebró en Madrid el pasado 30 de octubre apostó por votar 'no' a la investidura de Rajoy e ir a terceras elecciones, perdió y, unos días después, Iceta reunió a su máximo órgano entre congresos para fijar rumbo propio.

«Quiero que sigamos caminando juntos -apuntó Susana Díaz- pero cuando se producen situaciones anómalas o asimetrías como las de los últimos tiempos hay que corregirlas». La actual dirección (provisional) no reprocha al PSC sólo este choque orgánico. También recela de la reivindicación que, en su reciente congreso, hizo el partido 'hermano' al definir a Cataluña como nación, sin comunicación previa a la organización federal. «Eso no es lealtad ni reciprocidad», reprochó la dirigente andaluza.

La idea que los 'gestoristas' tenían hasta ahora sobre la mesa pasaba por rebajar el acuerdo con el PSC a un vínculo puramente electoral, similar al que mantienen en Alemania la CDU de Angela Merkel y sus socios bávaros del CSU. Eso significaría que los socialistas catalanes no podrían participar, como hasta la fecha, en la elección del secretario general del PSOE. Javier Fernández, no obstante, no quiso adelantar acontecimientos.

Equilibrio territorial

El veterano político insistió en que ese tipo de asuntos son precisamente los que debe resolver la comisión de nuevo cuño de la que apenas se sabe nada (aún no están elegidos sus componentes ni diseñado el calendario de trabajo). Pero lo que sí dejo claro es que el PSOE no se moverá un ápice en lo territorial de la 'declaración de Granada' aprobada por todo el partido en 2013. «No es un punto de partida -avisó- es un punto de llegada».

Miquel Iceta, por su parte, argumentó que las discrepancias entre el PSOE y el PSC han sido en 40 años «la excepción que confirma la regla». «Podemos revisar la regla -convino- pero procuremos que sean reglas que provoquen menos excepciones». El dirigente catalán trató además de desvincular esta disputa de la batalla orgánica entre Pedro Sánchez y Susana Díaz. «Nuestro diálogo deja de lado esa cuestión», afirmó.