La Rioja

Se buscan espías

Se buscan espías
  • El CNI lleva meses reforzando sus vías de captación ‘on line’ de nuevos agentes secretos, pero ha terminado burocratizando el sistema

  • Los servicios de inteligencia ofrecen la posibilidad de convertirse en espía a tiempo parcial, una suerte de hobby, sin entrar en la plantilla de la 'Casa'

¿Quiere usted ser espía? Perfecto. ¿Pero qué tipo de espía? ¿Espía de los que espían? ¿Agente de inteligencia de los que analizan los que otros espían? ¿Infiltrado? ¿Agente en el extranjero? ¿Ayudante de 007? ¿Agente secreto en Internet? ¿Secretario de otros espías? ¿Miembro de un equipo de seguridad secreto? ¿Simple colaborador eventual a tiempo parcial?...

El mundo del espionaje ya no es tan simple como el de las películas de James Bond. Los servicios secretos también se burocratizan y ya van mucho más allá de los trajes de smoking, de las ruletas en Montecarlo y de los “vodka Martini, agitados, no revueltos". Y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) español no es menos. La ‘Casa’ lleva meses actualizando, reforzando y mejorando sus vías de captación ‘on line’ de nuevos agentes secretos. El esfuerzo por hacerse con perfiles más especializados y útiles está teniendo bastante éxito, según reconocen fuentes cercanas al proyecto por modernizar el personal de la institución. Una burocratización que, aunque puede quitar ‘glamour’ al mundillo, es de lo más útil, insisten estos expertos.

Por lo pronto, los canales ‘on line’ para optar a un trabajo en el CNI ya discriminan desde el principio al aspirante. No vale aquello de quiero ser espía. Hay que mojarse desde el inicio y las opciones son muchísimas y no siempre del todo claras: “oficial de inteligencia”, “técnico de relaciones con fuentes humanas”, “técnico superior en tecnologías de la información”, “técnico operativo”, “agente de protección de personas”, “agente de protección de instalaciones”; “traductor-intérprete”… y así hasta una veintena de posibilidades.

“La lealtad, la discreción y el espíritu de sacrificio son cualidades que se exigen a todos los miembros del CNI, que representan la realidad compleja de España, ya que desde el punto de vista personal se busca una composición lo más diversa posible”, reza uno de los mensajes de ‘captación’ incorporados a la web para estimular a los candidatos.

"Un estilo de vida"

“La carrera en el centro no constituye solo un trabajo, es un estilo de vida, en el que la motivación por proteger el interés común prima por encima de las aspiraciones personales de sus miembros, para los que la satisfacción por el deber cumplido es su principal estímulo” … pero después de las arengas las cosas no son tan fáciles. Cada puesto requiere una titulación académica determinada. No vale ya ser un guaperas como 007 o asegurar tener las mejores fuentes en el Kremlin. Hay que tener estudios y muchos otros requisitos: tener la nacionalidad española; ser mayor de edad o tener la edad adecuada para el puesto al que se opta; poseer la titulación exigida para el subgrupo o grupo al que se aspira; no haber sido separado mediante expediente de cualquiera de las Administraciones Públicas, ni hallarse inhabilitado para el ejercicio de funciones públicas, ni privado del ejercicio de derechos civiles; no padecer enfermedad o defecto físico que le incapacite para el ejercicio de sus funciones, poseer o estar en condiciones de obtener informe favorable de seguridad…

Y ya le llamaremos. “Su currículum será introducido en nuestra base de datos de candidatos; un equipo de expertos lo examinará y se pondrá en contacto con usted si encaja en alguno de nuestros puestos de trabajo”. Y si hay suerte, todavía más requisitos: obtener el informe de seguridad puede demorarse seis meses, por lo que la duración del proceso selectivo se puede alargar hasta un año a partir del momento en el candidato sea citado para las pruebas, avisa ya el CNI de forma burocrática.

Eso sí, todo secreto entre tanto y nada de indiscreciones del candidato a 007. “Recuerde que debido a la naturaleza de nuestro trabajo, los posibles candidatos no deberán comunicar a nadie, excepto a cónyuge o parientes muy cercanos, su candidatura al CNI. El mantener la confidencialidad o no de la candidatura puede afectar al resultado final del proceso de selección”, alertan los servicios secretos españoles.

Un sistema burocrático, como en otras administraciones, aunque con la diferencia de que todo es secreto y no hay posibilidad de recurrir las resoluciones porque se desconocen totalmente cuáles son los parámetros que usa el CNI para quedarse o no con los candidatos.

Y otra particularidad. En todo el proceso no hay una sola mención al sueldo de ninguno de los puestos. Es más, en ningún momento se aclara si habrá un sueldo regular; o si la paga vendrá en un sobre entregado subrepticiamente en un puente envuelto en la niebla; o si el dinero llegará a la cuenta a final de mes a nombre de una misteriosa empresa.

A tiempo parcial

Si tanto misterio y burocracia echan para atrás al candidato, el aspirante a 007 también pude intentarlo como simple colaborador del CNI. Una suerte de espía por hobby o a tiempo parcial. “Si usted no desea ingresar como miembro del CNI, porque prefiere seguir desarrollando su trabajo habitual, pero considera que sus aptitudes, conocimientos o actividad profesional pueden ser de interés para la seguridad de España y para cumplir la misión que el CNI tiene encomendada, puede ponerse en contacto con nosotros”, apuntan los servicios secretos, que han abierto también una plataforma especial para la captación de estos colaboradores, a los que garantizan que la ‘Casa’ “sabrá apreciar su disposición y capacidad para contribuir a defender los intereses españoles, dentro y fuera de nuestras fronteras”. Eso sí, tampoco en este trámite hay una sola mención de que cuánto puede cobrar un ‘externo’ a la ‘Casa’.