La Rioja

El contable de 'Gürtel' dice que «obedecía» a Correa y niega los pagos a políticos

  • José Luis Izquierdo sigue la estrategia de Pablo Crespo, solo contesta a su abogada y no ratifica su primera declaración ante la Policía y el juez

Madrid. El contable de las empresas del grupo Correa, José Luis Izquierdo, declaró ayer en el juicio de la primera época del 'caso Gürtel', periodo 1999-2005, que «obedecía órdenes» del cabecilla confeso de la trama corrupta, Francisco Correa, y de su mano derecha, Pablo Crespo, dentro de las actividades de la red.

Izquierdo, para quien la Fiscalía pide 45 años y dos meses de prisión por los delitos de asociación ilícita, cohecho activo continuado, falsedad documental, contra la Hacienda Pública y blanqueo de capitales, rechazó ratificar las declaraciones inculpatorias que hizo en sede policial y judicial tras su detención en febrero de 2009, en busca de su nulidad en los futuribles recursos ante el Tribunal Supremo.

El acusado sigue así la estrategia de defensa que empleó Pablo Crespo la pasada semana. Para ello, no apoyó aquellas declaraciones porque las hizo bajo «presión», según señaló a preguntas de su abogada. Sin embargo, a diferencia de Crespo, que se explayó en su interrogatorio y endosó a Correa cualquier responsabilidad final en el manejo de la 'caja B' de las empresas de Gürtel, la intervención de Izquierdo apenas duró un par de minutos y señaló que «nunca pagó dinero a los políticos».

Izquierdo justificó su corta alocución en que padece una «grave depresión y un principio de demencia senil» que le limita sus facultades para seguir un interrogatorio. Por este motivo, su abogada pidió, y el tribunal aceptó, realizar un informe médico para saber si puede seguir en el juicio. La respuesta se conocerá la próxima semana.

La Fiscalía Anticorrupción considera que era el encargado de controlar la 'caja B' de las empresas de Correa y de apuntar los pagos a los cargos públicos que sobornaba la trama para obtener contactos. El 'pendrive' (memoria electrónica) que le fue intervenido en su despacho fue clave para conocer las cuentas de la red, que se calcula manejó más de 25 millones de euros en dinero negro desde sus comienzos en 1996 hasta su desarticulación en 2009.

Antes de concluir la sesión, la fiscal Concepción Sabadell pidió la declaración como testigo en la vista oral del empresario Luis Delso, expresidente de la constructora Isolux Corsán, al que Correa y Crespo identificaron con el alias de 'Luis el cabrón' en las anotaciones intervenidas en la 'caja B'.