La Rioja

El PSC suprime la alusión al referéndum «a la canadiense» en su hoja de ruta

Asumpta Escarp, portavoz del PSC
Asumpta Escarp, portavoz del PSC / Andreu Dalmau (Efe)
  • En el borrador de una ponencia prevista para su XIII congreso ha desaparecido esta propuesta como alternativa si fracasa una reforma federal de la Constitución

La ponencia marco que debatirá el PSC en su XIII congreso, del 4 al 6 de noviembre, evita referirse, pese a la previsión inicial, a un referéndum "a la canadiense" sobre la independencia de Cataluña como plan B por si fracasara antes una reforma federal de la Constitución.

En el borrador de ponencia elaborado en junio, se explicitaba: si la propuesta de Constitución "federal" no fuese validada por los catalanes en las urnas "los socialistas catalanes propondríamos al conjunto de los españoles otros instrumentos democráticos -por ejemplo una ley de claridad como la canadiense- que estableciesen las condiciones para, si corresponde, verificar el apoyo ciudadano a una eventual secesión".

La alusión a esta vía canadiense, que abría la puerta a un referéndum sobre la independencia en caso de que los catalanes votaran mayoritariamente 'no' a una Constitución federal, ha desaparecido del texto que debatirán los congresistas del PSC, como solicitaban diversas enmiendas planteadas por sectores del partido. Fuentes de la dirección socialista han señalado que no se trata de una "supresión" de la vía canadiense, sino de una modificación para evitar que el redactado inicial, que incurría en algunas "incoherencias", llevase a la "confusión".

La última versión pone todo el énfasis en la vía federal por la que apuesta el PSC y prescinde de toda referencia a un plan B en forma de referéndum sobre la independencia.

En concreto, la ponencia marco subraya que el pacto constitucional de 1978 está dando "muestras claras de agotamiento", por lo que es "urgente" alcanzar un nuevo acuerdo que "transforme en profundidad el Estado" para constituir una "auténtica federación".

Este "Estado federal", integrado por "diversos entes federados" que sustituirían las actuales comunidades autónomas, se sustentaría sobre la base de una "nueva Constitución federal", que debería ser votada en referéndum por la "ciudadanía catalana, junto con el conjunto de la ciudadanía española".

Posteriormente, "la consideración del Estatut como Constitución del ente federado deberá ser refrendado por el pueblo de Cataluña, que así decidirá libremente su relación con el Estado".

Este nuevo "contrato entre Cataluña y el resto de España" incluiría el "reconocimiento de Cataluña como nación y de la plurinacionalidad de España", mientras que las instituciones se regirían en base al "respeto, la cooperación, la lealtad, la bilateralidad y el diálogo".

También se apuesta por un nuevo modelo de financiación, que "haga compatible la solidaridad interterritorial con un trato fiscal equitativo, justo, transparente y que respete el principio de ordinalidad".