La Rioja

Rivera anticipa su papel de vigilante de Rajoy

Rivera exhibe carteles, ayer, desde la tribuna del Congreso. :: e. n. / efe
Rivera exhibe carteles, ayer, desde la tribuna del Congreso. :: e. n. / efe
  • El líder de los liberales advierte de que el Gobierno durará poco si el presidente decide dar la espalda al Congreso

Los vaivenes de los últimos diez meses han colocado a Ciudadanos, socio del PP para la investidura y partido opositor al mismo tiempo, en la tarea de encontrar y apuntalar su espacio político para evitar ser engullido en próximas citas electorales. Y con ese reto por delante, Albert Rivera echó mano ayer de Adolfo Suárez para enfundarse el traje de hombre de Estado y erigirse como líder pactista. La cita del expresidente del Gobierno a la que aludió no fue del todo exacta, pero le sirvió para convertir el arranque de su discurso en una declaración de intenciones. «Vamos a tener que cambiar muchas cañerías -sentenció- sin cortar el agua».

Ese era el sentido último, a su entender, de la irrupción de la «nueva política» en el Congreso de los Diputados. Promover cambios sin bloquear el país. Y ese es el papel que Ciudadanos presume haber cumplido. Sus votos sirvieron primero para avalar el intento del exsecretario general del PSOE, Pedro Sánchez, de formar gobierno. Y seis meses después, los 32 diputados liberales se alineaban con Mariano Rajoy. «Hemos sido los del sí a sacar al país del atolladero», ensalzó Rivera desde la tribuna de oradores.

Hacer de la necesidad virtud será la máxima del presidente del PP. Pero también la de Ciudadanos. La posibilidad de que el pacto de investidura sellado con Rajoy acabe desdibujando la identidad de un partido que fundamentó sus campañas electorales en el rechazo al líder de los populares, obliga a Rivera a un esfuerzo añadido para justificar su cambio de posición. De ahí que saque pecho de las 150 medidas acordadas en agosto y que haya comenzado a atribuirse la función de supervisor de que Gobierno emprende las reformas que necesita el país. Sólo así se garantiza un cometido central en esta legislatura.

«Si usted no cumple -advirtió ayer a Rajoy-, si no escucha a esta Cámara y no tiene en cuenta que también necesitaremos a otros partidos, esto puede durar muy poco, así que el principal responsable de cuánto dure esta legislatura es el presidente del Gobierno».

Entre las prioridades que, por ahora, plantea Ciudadanos, además de la negociación urgente de los Presupuestos Generales del Estado, se encuentra la elaboración de una ley del autónomo, la revisión de la reforma laboral y la puesta al día del «agujero negro» del Impuesto de Sociedades para poder financiar cada iniciativa. Reivindicaciones que constituyen las «pancartas» del partido, como espetó a Podemos un Rivera crítico con el respaldo de los de Pablo Iglesias a quienes llaman a rodear el Congreso y a manifestarse contra la investidura de Rajoy.

No dijo que no el candidato del PP a ninguna de las reclamaciones. Pero sí pidió que no se pretenda la «liquidación» de su legado ni «revertir» sus políticas económicas.