La Rioja

El Congreso fracasa en acordar una declaración sobre el fin de ETA

  • Las discrepancias entre Bildu y PP frenan la iniciativa en el quinto aniversario del «cese definitivo» de su actividad armada

MADRID. Cinco años después de que ETA anunciara el «cese definitivo» de la violencia terrorista, los desencuentros en torno a la naturaleza de la actividad de la banda y a su disolución incondicional hicieron imposible que el Congreso aprobase ayer una declaración institucional con motivo de la efeméride.

La iniciativa, promovida desde las filas socialistas y que contó con Eduardo Madina como interlocutor entre los partidos, obtuvo el respaldo de todas las formaciones a excepción de Bildu y del PP. El borrador manifestaba la «satisfacción por un presente de convivencia en el recuerdo y homenaje a todas las víctimas del terrorismo». Además, afirmaba el compromiso en un futuro donde las ideas políticas «puedan seguir defendiéndose en libertad y en el respeto a los principios democráticos, y en el que ETA culmine su disolución».

Pero las discrepancias entre los independentistas vascos y los populares frustaron el plan. Bildu exigía una terminología más amplia, que incluyera a «todas las víctimas», sin que se mencionara únicamente a las del terrorismo, y el PP veía el texto insuficiente. Su portavoz en el Congreso, Rafael Hernando, defendió la necesidad de que la petición de disolución que la declaración dirigía a ETA incluyese el adjetivo «incondicional», reflejase el desarme de la banda y proclamase «la victoria del Estado de derecho». Dos condiciones, la del desarme y la disolución, que, según el ministro del Interior, permitirían al Gobierno «replantearse la política de dispersión penitenciaria».

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, consideró «muy decepcionante» la falta de acuerdo y reivindicó la «altura de Estado» que, a su juicio, mostró Madina, quien sufrió un atentado de ETA en 2002. La diputada de EH Bildu, Marian Beitialarrangoitia, agradeció también al socialista sus esfuerzos por llegar a un consenso, que «hubiera sido un buen paso adelante» para el propio Madina.