La Rioja

El Congreso respalda la reforma para no votar en Navidad

  • La oposición apoya la iniciativa «para arreglar de urgencia el estropicio del Gobierno»

Madrid. No parece, pero si el bloqueo persiste y no hay investidura, los españoles no tendrán que acudir a votar el día de Navidad. El Congreso aceptó ayer tramitar la reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral (Loreg) presentada por el PP y que previsiblemente se aprobará mañana para acortar una semana la campaña y fijar una hipotética nueva cita ante las urnas el 18 de diciembre. «El día de Navidad es un día festivo para ocuparse de la familia y no de asuntos públicos», defendió desde la tribuna el diputado del PP, Juan Carlos Vera.

Frente a las buenas palabras del representante popular, la oposición reprochó tener que «arreglar de urgencia el estropicio» del Gobierno y de la presidenta del Congreso, Ana Pastor, al escoger la anterior fecha de investidura. «No fue casual, sino que tiene su causalidad en el tremendo error de Rajoy», aseguró el socialista Gregorio Cámara para el que la fecha solo buscaba presionar al PSOE. La secretaría de Análisis Político de Podemos, Carolina Bescansa, afirmó que se trató de un gesto de «chulería» propio de «niños malcriados» mientras que Ciudadanos respaldó la reforma con el objetivo, según explicó Ignacio Prendes, de «evitar un disparate».

El PP se defendió asegurando que cuando se fijó la fecha se hizo pensando en sacar adelante la investidura de su candidato y no en una nueva repetición de elecciones.

La iniciativa del PP, que se circunscribe a la repetición de comicios y no afecta a las convocatorias ordinarias, prevé además reducir siete días al actual periodo de 54 que dispone la ley entre la convocatoria y la celebración de elecciones. Para ello, el texto acortará todos los plazos fijados actualmente.

A los partidos y coaliciones se les convalidará la documentación (firmas y avales) ya aportada en los anteriores comicios, igual que en el trámite del voto por correo. De esa forma, las juntas electorales sólo tendrán que ocuparse de los cambios que quieran registrar las formaciones que concurran en los comicios. Abreviados todos los plazos de la legislación vigente, la campaña electoral se quedará en la mitad. Los partidos contarán además con una semana para pedir oficialmente el voto y celebrar los debates.