La Rioja

Correa asegura que cobró comisiones de constructoras por contratos de ministerios

  • «OHL, ACS y Dragados» pagaban, dice el cabecilla de 'Gürtel, por mediar con Fomento y Medio Ambiente durante el Gobierno de Aznar

«He dormido poco haciendo memoria sobre determinados asuntos». Francisco Correa, menos fresco y más olvidadizo, siguió confesando ayer algunos de los hechos delictivos que le imputa la Fiscalía en el macrojuicio por la primera época del 'caso Gürtel' (1999-2005). El cabecilla de la trama corrupta entró en la sala de vistas de la Audiencia Nacional con ganas de revelar nuevas cosas y matizar otras que dejó a medias el jueves. Fueron tres horas de interrogatorio de la fiscal, tiempo suficiente para identificar a las empresas que les pagaron comisiones a cambio de obra pública, relatar los «verdaderos motivos» por los que rompió con el PP de Mariano Rajoy y negar la implicación del exvicepresidente del Gobierno Francisco Álvarez-Cascos.

Por su relevancia incriminatoria y su vinculación directa con la causa de los 'papeles de Bárcenas' ('caja B del PP'), el asunto clave de la sesión de ayer fueron las revelaciones de Correa sobre el cobro de comisiones por adjudicaciones públicas. El principal acusado de 'Gürtel' citó a grandes constructoras del país como algunas de las compañías que recurrían a sus servicios para obtener obra estatal a cambio de dinero.

«Son pagos por éxito. Muchas de las obras que gestionábamos con Bárcenas se perdían, pero si se adjudicaban nos daban comisión. Son grandes compañías como OHL, ACS o Dragados para contratos de los Ministerios de Fomento y Medio Ambiente», reveló Correa. Unos departamentos que entonces dirigían el propio Álvarez-Cascos y el expresidente de Baleares Jaume Matas. Ambos declararán como testigos en el macrojuicio.

En este contexto, Correa aseguró en la sesión del jueves que la 'caja B' de su grupo empresarial se nutría precisamente de las comisiones del 2-3% por parte de empresarios privados y que la fórmula del éxito era aprovechar la influencia política y empresarial que tenían él y Bárcenas. Del dinero obtenido, parte se lo quedaba Correa y otra se la daba al extesorero para el PP.

Esta 'bomba' del acusado confeso no tendrá, a priori, efectos directos en otros procedimientos. Primero, porque la fiscal Concepción Sabadell no incidió en conocer las obras en las que mediaron con estas constructoras a cambio de mordidas, lo que hace presuponer su desinterés en tirar de este hilo en esta causa. Segundo, porque el juez instructor Pablo Ruz y la sala de la Audiencia Nacional ya levantaron la imputación en la causa de la 'caja B' del PP a algunos de los empresarios que aparecían en los 'papeles de Bárcenas' como donantes del partido, entre ellos Juan Miguel Villar Mir, expresidente de OHL. Así, la única posibilidad de abundar en este asunto la podría tener este lunes la acusación popular de los socialistas valencianos si Correa acepta responder a su interrogatorio, como parece que ocurrirá, según aseguraron este viernes fuentes jurídicas.

Secretario de Aznar y «PAC»

Antes, Correa quiso matizar al tribunal un «asunto importante». El jueves afirmó que la «química» con la dirección nacional del PP se rompió tras la llegada a la presidencia del partido de Mariano Rajoy en 2004. Circunstancia que dejaba a Rajoy como la persona que cortó de raíz con el empresario. Pero ayer aseguró que «no dejamos de trabajar con el PP porque se fuera Aznar y llegara Rajoy». «Lo que pasó realmente - dijo- es que yo fiché al secretario personal de Aznar, Antonio Cámara, a través de la mediación de Alejandro Agag (yerno del expresidente e «íntimo amigo» de Correa). Cámara -explicó- tenía problemas graves con Rajoy y con el PP. Estuvo un año trabajando con nosotros, pero tenía una relación fatal con ellos y por eso se rompió todo».

Correa continuó su relato admitiendo la financiación irregular de campañas electorales del PP -municipales, autonómicas, generales y al Parlamento Europeo de 2003 y 2004- así como el cobro de comisiones referidas a la intermediación a favor de los intereses del grupo Ros Roca. Para ello, la fiscal incidió en el papel de dos mercantiles del grupo, Spinaker S.L., creada en el año 2000 para canalizar los ingresos procedentes de la organización de las citadas campañas, en la que compartían beneficios, entre otros, Bárcenas, Jesús Merino y Jesús Sepúlveda; y la sociedad Rialgreen S. L., la cual tenía como actividad económica principal la gestión de la organización de esas citas electorales.

El dinero obtenido por los «socios» lo apuntaba el contable de Correa en papeles y hojas de Excell. Unos indicios que después aparecerían en el famoso 'pen drive' incautado en un despacho. La fiscal le preguntó a Correa sobre las siglas de los apuntes. «L. B., Luis Bárcenas; J. M., Jesús Merino, J. S., Jesús Sepúlveda y P.A.C...pues no lo sé», dijo un pensativo Correa. «¿Entonces quién es P. A. C.?», le requirió la acusadora a Correa. «Solo sé que PAC no es Paco Cascos (Álvarez-Cascos), pero quizá podría ser Pablo Crespo», mano derecha del acusado confeso.