La Rioja

Detenidos dos yihadistas a punto de dar el salto al Califato

  • Los arrestados en Gijón y San Sebastián mantenían contactos directos con dirigentes del Daesh

madrid. Yassin El Mehdi, de 20 años, detenido ayer en San Sebastián, y Abdellah Ouelji Lafsahi, de 34 años, capturado en Gijón, planeaban incorporarse a las filas del Estado Islámico. Entretanto, ambos se habían convertido en «piezas clave» en el entramado propagandístico y de captación del Daesh en España y «desarrollaban una intensa actividad» a favor del grupo terrorista, «adoctrinando, enalteciendo su ideario y alentando e incitando a la comisión de actos terroristas», según el Ministerio del Interior.

Los dos hombres, de origen marroquí, ya habían jurado lealtad al líder del Daesh, Abu Baker Al Bagdadi, y buscaban en las redes acólitos para que se unieran a este juramento como paso previo a su migración al autoproclamado Califato en Siria e Irak.

El arrestado en Gijón, obsesionado en integrarse como muyahidín en las filas de Al Bagdadi, había tenido que posponer varias veces su viaje a Siria por el delicado estado de salud de sus padres.

El detenido, incluso, había intentado, sin éxito, obtener ayudas del Principado de Asturias para sus padres y poder así viajar al Califato. Según fuentes de la lucha antiterrorista, el 28 de octubre de 2015 la Consejería de Servicios y Derechos Sociales le denegó unas «ayudas individuales a personas mayores y personas con discapacidad». La ayuda que solicitó «no figuraba entre las modalidades objeto de la convocatoria».

Los expertos de la Comisaría General de Información sitúan a Ouelji Lafsahi en un puesto bastante elevado en la estructura exterior del Daesh y aseguran que mantenía fluidos contactos con líderes del Estado Islámico a través de un sistema de «teléfonos virtuales» contratados en internet y que hacían casi imposible seguir sus comunicaciones.

El Mehdi, además de su actividad de proselitismo en internet, «mantenía un estrecho contacto con el entorno radical yihadista afincado en Guipúzcoa» de acuerdo con los investigadores. «Los círculos en los que desarrollaba su actividad diaria favorecían su labor de captación y radicalización, ya que, mayoritariamente, estaban constituidos por personas susceptibles de exclusión social», un «excelente caldo de cultivo para la formación de nuevos terroristas», según recordó Interior.

La Policía informó de que los contenidos divulgados en las redes sociales por los detenidos tenían dos variantes. Los primeros eran claramente propagandísticos y ensalzaban las virtudes de Daesh, como las victorias militares, logros sociales y demás supuestos méritos. Otros eran de «demoledora crudeza», en el marco de la estrategia del Daesh para la difusión del denominado «terror informativo» en la sociedad occidental.