La Rioja

Javier Fernández, presidente de la gestora del PSOE, el martes en el Congreso. :: EFE
Javier Fernández, presidente de la gestora del PSOE, el martes en el Congreso. :: EFE

Los rescoldos de la batalla en el PSOE complican su viraje a la abstención

  • Fernández avanza con pies de plomo mientras críticos con la gestora aseguran tener más de 60.000 firmas para convocar ya un congreso

Javier Fernández se mueve con paso lento. El presidente de la gestora del PSOE tiene muy claro que lo peor para España y para su partido son unas terceras elecciones y que, aunque abstenerse ante un gobierno como el de Mariano Rajoy pueda ser un trago amargo, no hacerlo sólo serviría para que el PP salga aún más fortalecido y la oposición pierda la fuerza que, pese a su fragmentación, está hoy en condiciones de ejercer. Pero los rescoldos de la brutal batalla que se vivió en el último Comité Federal del partido aún pesan.

No son ya las reticencias de algunos cargos del partido (incluso de parte de los que estuvieron de acuerdo en forzar la caída de Pedro Sánchez para exorcizar el fantasma de un débil ejecutivo socialista dependiente de fuerzas secesionistas), es también el ruido que aún mantienen vivo entre las bases algunos sectores afines al exsecretario general en agrupaciones y redes sociales.

La actual dirección socialista da poco pábulo a sus afirmaciones pero los organizadores de la campaña 'Militantes en pie' aseguran que la recogida de firmas, iniciada por el alcalde de la localidad granadina de Jun para exigir la convocatoria inmediata del congreso extraordinario del partido con elección directa del secretario general, ya se acerca a las 70.000 firmas, lo que supondría más de un tercio del número total de afiliados.

La cifra no es baladí. Conforme a los estatutos del PSOE, la petición de la mitad más uno de los militantes es razón para celebrar un cónclave que renueve la cúpula del partido. Por eso a los críticos con la gestora les interesa que la ola crezca y día tras día alientan la rebelión en Twitter, donde pueden leerse mensajes como «los militantes tenemos opinión y queremos darla» o «la militancia socialista no tolerará que golpistas se apropien de las siglas del PSOE». A la campaña se han sumado ya dirigentes como el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, y la alcaldesa de Santa Coloma, aspirante a dirigir el PSC, Núria Parlón.

«Este tipo -dicen fuentes de la gestora respecto a José Antonio Rodríguez Salas, el regidor de Jun- ya hizo algo similar en las primarias que ganó Susana (Díaz) en Andalucía; al final, ni siquiera llegó a presentar las firmas». Por lo pronto, el peculiar alcalde ya ha hecho un llamamiento para que se envíen las firmas por correo ordinario. Ya sabe, precisamente por la experiencia previa, que las digitalizadas no se le darán por válidas.

Lo que aún está por ver es que tras tanto ruido haya realmente nueces. Pero, en todo caso, el bullicio dificulta el empeño de Javier Fernández de intentar hacer calar un mensaje complejo (sin duda, más complejo que el 'no es no') después de haber incurrido durante meses en lo que él mismo ha calificado de «delito de silencio», es decir, después de haber permitido, tanto él como el resto de barones que comparten su posición, que lo único que se oyera en el PSOE fuera que no se entregaría el Gobierno al PP.

Oposición activa

Su discurso, ahora, es el de que los socialistas no permiten nada, sino que más bien asumen el mensaje de las urnas pasando a la oposición sin bloquear las instituciones. En la gestora insisten en que una abstención no les atará de pies y manos para ejercer una función de control al PP ni les dejará «secuestrados», como planteaba este domingo en El Diario Montañés el secretario general de los socialistas de Santander, Pedro Casares. «Que no se confunda Pablo Iglesias, que no se piense que el PSOE está muerto», dice uno de los miembros más destacados de la gestora.

Frente a quienes temen que moverse del 'no' sirva en bandeja a Podemos la conquista de su espacio político, este dirigente responde tajante: «Tenemos 85 diputados, la mayoría de las presidencias autonómicas, la mayoría de los municipios, estructura en todo el territorio, más experiencia como organización y más capacidad de interlocución con otros agentes políticos y sociales que nadie; somos y seremos el PSOE».

Esta semana puede resultar clave para saber hacia dónde se inclina finalmente la balanza. Tras la reunión que la gestora celebrará hoy, Fernández se verá con Rajoy en los festejos del 12 de Octubre y tiene intención de convocar a todos los secretarios generales en el Consejo de Política Federal. Aunque algunos, la mayoría de los que no gobiernan, se mantuvieron fieles a Sánchez hasta su dimisión, sólo el catalán Miquel Iceta ha advertido de que sus siete diputados votarán 'no' a Rajoy decida lo que decida el Comité Federal. Pero no hay nada hecho.