La Rioja

Puigdemont se abre a introducir en la pregunta del referéndum la propuesta que pudiera hacer el Estado

vídeo

El presidente de la Generalitat catalana, Carles Puigdemont. / Efe | Vídeo: Ep

  • El presidente de la Generalitat insiste en que si no hay acuerdo con el Gobierno central, seguirá adelante con la consulta unilateral

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha insistido esta mañana en Madrid en que el Estado tiene que encontrar una solución política a la demanda de un referéndum por parte de las fuerzas soberanistas catalanas, pues a su juicio, el problema catalán no se soluciona en los tribunales y no va a desaparecer hasta que se le dé una salida política. Por ello, ha vuelto a ofrecer al Gobierno central que negocie las condiciones del referéndum, tanto la fecha como la pregunta e incluso se ha mostrado dispuesto a que en la pregunta se pueda incluir la propuesta que el Estado pudiera hacer a los catalanes para que sigan en España, ya sea una reforma de la Constitución o un nuevo modelo de financiación. En cualquier caso, Puigdemont ha advertido de que si no hay acuerdo con la administración central para celebrar una consulta pactada y acordada, el Gobierno catalán tirará por el carril del medio. “En ausencia de diálogo, convocaremos el referéndum” y en ese caso ha dicho que ya la negociación con el Estado sería solo para “implementar los resultados”, es decir, acometer el proceso de separación.

El presidente de la Generalitat ha señalado que en cuanto haya nuevo gobierno llamará para pedir una reunión con el nuevo inquilino de la Moncloa. Pero ha querido dejar claro que a día de hoy no existe ninguna oferta que pueda hacer el Estado que pueda frenar el proceso soberanista. “No puede haber ninguna solución política que se aleje del consenso que hay en Cataluña de que el 80% de la población quiere votar”, ha afirmado. Hay que tener “coraje” para afrontar la cuestión catalana, ha dicho, pues a su entender el independentismo no se va a “evaporar”. “Está aquí para quedarse”, ha asegurado. Otra posible solución que ha apuntado, aunque no la ha defendido, es que todos los españoles voten en el referéndum sobre la independencia de Cataluña, porque serviría para saber cuántos catalanes quieren la secesión. Pero, se ha cuestionado: “¿España aceptaría que se votara sobre la independencia a cambio de que votaran todos los españoles, cómo se manejaría el resultado?”. Las dos preguntas para el referéndum que ha propuesto son: “¿Quiere que Cataluña sea un Estado independiente?”, o algo más ambiguo “¿quiere que Cataluña inicie un proceso de separación?”. El jefe del Ejecutivo catalán no quiere fijar límites de participación, aunque un 30% cree que invalidaría la votación y ha señalado que las garantías de la consulta las fijará el resultado. “Si hay una participación clara, nadie va a poder mirar para otra parte. La ciudadanía dirá si el referéndum es válido”, ha rematado.

Sobre el riesgo de que el Estado active la suspensión de la autonomía en caso de que opte por seguir adelante con la votación ilegal y unilateral, Puigdemont ha advertido que esa opción sería muy “arriesgada” pues tendría efectos contraproducentes para el Estado. “Sería un salto de una gravedad muy grande, que conseguiría efectos contrarios. Nosotros no estamos en la lógica de la confrontación sino del diálogo”, ha rematado.

El presidente de la Generalitat ha asistido en Madrid a un desayuno informativo organizado por Europa Press. La ausencia de dirigentes políticos nacionales ha sido muy destacada. Salvo Ángel Gabilondo (PSOE), no había representantes ni del Gobierno, ni del PP, PSOE, Ciudadanos ni Podemos. Sí había presencia destacad de embajadores extranjeros acreditados en Madrid.