La Rioja

«El asesino de Pioz actuó por venganza al sentirse abandonado por la familia»

Agentes de la Guardia Civil, a las puertas del chalet donde se hallaron los cadáveres. :: pepe zamora / efe
Agentes de la Guardia Civil, a las puertas del chalet donde se hallaron los cadáveres. :: pepe zamora / efe
  • La Guardia Civil apunta a un crimen premeditado, aunque desconoce por qué Patrick no se deshizo de los cuerpos

Madrid. «François Patrick Gouveia actuó probablemente por venganza. Una vendetta al sentirse abandonado por la familia, que se trasladó al chalet de Pioz para perder de vista al sobrino. Pero también hay algo de venganza por los desaires, que en su cabeza, le hacía Janaína, con la que estaba absolutamente obsesionado. Es nuestra principal hipótesis pero solo Patrick podría aclarar que le pasaba por la cabeza».

Son las palabras ayer de uno de los mandos de la Guardia Civil que ha dirigido la investigación del cuádruple asesinato de Guadalajara y que insiste en que «todos los indicios» apuntan a que el inicio de la matanza, que fue «premeditada», tuvo lugar entre las 13:00 y las 17:00 horas del 17 de agosto, el tiempo en el que el padre de familia, Marcos Campos Nogueira, abandonó el chalet del 594 de la calle Los Sauces para acudir a su trabajo como parrillero en un asador argentino del centro comercial Plenilunio de Madrid.

La Guardia Civil sostiene que en esas cuatro horas, Patrick Gouveia degolló primero a la mujer de Marcos, Janaína Santos Américo, para luego matar, también degollados, a los dos hijos de la pareja, María Carolina, de cuatro años y David, de apenas un año. Los tres murieron desangrados. Luego, Gouveia esperó agazapado en el chalet de Pioz la llegada del padre, quien también terminó siendo degollado, anque quizás llegó a forcejear.

Según revelaron ayer los investigadores, el asesino sabía perfectamente donde vivían sus víctimas. E, incluso, es posible que tuviera copia de las llaves, extremo éste no confirmado. El propio Gouveia había sido quien había localizado el chalet de Pioz -un chollo de solo 500 euros mensuales- cuando sus tíos decidieron en junio, tras cuatro meses de una convivencia muy difícil con el sobrino en un apartamento de solo dos habitaciones en la localidad madrileña de Torrejón de Ardoz, que había llegado el momento de cambiar a una casa más grande.

La excusa (real) fue que necesitaban más espacio por la madre y la tía de Janaína iban a venir a vivir a España. Aunque la verdad era que la familia quería poner tierra de por medio con Patrick, cada vez más obsesionado con su tía, exhibicionista en casa y que se comportaba dureza con los dos pequeños.

El 21 de julio de 2016, la pareja brasileña se mudó a Pioz. Con ellos no se marchó el asesino múltiple, quien a «última hora» fue «relegado» a seguir viviendo en el apartamento de Torrejón. La principal tesis de trabajo es que fue entonces, un mes antes de la matanza, cuando Patrick Gouveia, empezó a planear el cuádruple asesinato, Y sabedor -apuntan los funcionarios- de que Janaína apenas abandonaba el chalet, «probablemente» consciente del enfado de Patrick Gouveia por ser «abandonado» y temerosa de su reacción violenta.

El único fleco que queda en la investigación -admiten los mandos- es saber por que Patrick no se deshizo de los cuerpos. Quizás un colaborador, con vehículo (él no conducía) le falló, apuntan los agentes.