La Rioja

Rivera se erige como mediador entre la gestora del PSOE y los populares

Madrid. Albert Rivera se ha ofrecido como mediador entre el PP y la dirección provisional del PSOE para desbloquear la situación y tratar de que ambos partidos se sienten a negociar, algo que ya hizo sin ningún éxito la dirección anterior liderada por Pedro Sánchez.

El líder de Ciudadanos llamó ayer al presidente de la gestora socialista, Javier Fernández, para desearle que «acierten» en las decisiones y para instarle a no anteponer su debate interno a la gobernabilidad.

Rivera cree que tras la crisis abierta en el PSOE, está más cerca la posibilidad de evitar unas terceras elecciones y por eso exigió al PP y a Mariano Rajoy que «no ponga condiciones» a los socialistas. «Hoy estamos más cerca que hace unos días de que este país se ponga en marcha, no nos engañemos», insistió. Para el dirigente liberal, había «dos líderes bloqueando la situación» y tras el cambio al frente del PSOE «ya no hay excusas», pero advirtió a Rajoy de que si quiere ser reelegido se tiene que poner a trabajar y buscar el apoyo de los socialistas porque «la presidencia no va a caerle del cielo».

En su intervención ante el grupo parlamentario de Ciudadanos, Rivera insistió en que el PP contará con el apoyo de la formación naranja siempre que se respeten las condiciones del pacto firmado en agosto y recordó a su líder que sólo le faltan diez abstenciones para poder gobernar, por lo que «nadie entendería que no se presentara a una nueva investidura». Eso, ni que el PSOE, tras el psicodrama vivido este fin de semana, no se moviera «para poder desbloquear el país».