La Rioja

La dirección provisional se reúne hoy con el nuevo Comité Federal sobre la mesa

  • El sector crítico tiene una amplia mayoría en el órgano que dirigirá el PSOE hasta el próximo congreso del partido

La comisión gestora que dirigirá el PSOE fue elegida de madrugada en el convulso Comité Federal socialista y sin oposición. Claro que para entonces la mayoría de los dirigentes 'sanchistas' ya había abandonado la sede de la madrieña calle Ferraz.

La dirección provisional de los socialistas tiene diez miembros con mayoría de representantes de federaciones del sector crítico. Solo se pueden considerar afines a Pedro Sánchez los de La Rioja, Baleares y Cantabria. Susana Díaz tiene en la gestora un hombre de su absoluta confianza, el portavoz en el Parlamento de Andalucía, Mario Jiménez. La federación andaluza tiene dos representantes, al igual que Extremadura, cuyo líder Guillermo Fernández-Vara también se sumó a la revuelta contra Sánchez. Canarias y la Comunidad Valenciana cuentan con un miembro cada una.

El Comité Federal invitó al exlehendakari Patxi López a formar parte de la gestora, pero declinó al invitación. La líder del PSE, Idoia Mendia, decidió que no hubiera representación vasca en la dirección provisional. Los socialistas catalanes, en cambio, aceptaron estar representados aunque aplazaron la designación hasta celebrar su congreso en noviembre.

La gestora celebrará hoy su primera reunión en la sede de la calle Ferraz, de la que los miembros de la dimitida comisión ejecutiva han comenzado a retirar los efectos personales de sus despachos. Aunque no se ha proporcionado el orden día de la reunión, uno de los temas que deberán abordar es la fecha para una nueva reunión del Comité Federal. En ese cónclave se debería debatir y votar la posición que adopta el PSOE ante una eventual nueva investidura de Mariano Rajoy. Por ahora sigue vigente la postura decidida el 28 de diciembre en contra de apoyar al líder del PP.

En la reunión del Comité del pasado sábado se habló de convocarlo de nuevo dentro de una semana, el 8 de octubre, pero fuentes socialistas señalaron que no es una fecha cerrada. De todos modos, la gestora no puede demorar mucho la fecha porque Rajoy tiene hasta el 31 de octubre para lograr la investidura. En caso de no superar el trámite en el Congreso, Felipe VI disolvería ese días las Cortes y convocaría nuevas elecciones en diciembre.