La Rioja

Doce horas de esperpento

Cartel electoral con la imagen de Pedro Sánchez. :: reuters
Cartel electoral con la imagen de Pedro Sánchez. :: reuters
  • Desde el primer minuto, el Comité Federal ofreció un grotesco espectáculo a una ciudadanía que no se creía lo que ocurría

No fue el Comité Federal más largo de la historia del PSOE. Pero sí el más tenso y esperpéntico. Medio país permaneció ayer entre perplejo y atónito atendiendo a un supuesto foro político en el que cada hora que transcurría se agudizaba la confrontación.

Retraso premonitorio

La hora a la que estaba llamado el Comité Federal a comenzar su sesión ya sólo era una referencia en la agenda que nunca se cumplió. Los miembros del órgano de dirección entre congresos comenzaron a tener problemas para acceder a la sede de Ferraz. A algunos dirigentes se les llegaba a pedir el DNI para identificarles. La calle comenzaba a hervir con la llegada de los más rezagados, a los que los concentrados increpaban indiscriminadamente fuera cual fuese su postura.

Debate... sobre el debate

Una hora después del inicio oficial del cónclave, se imponía la dura realidad sobre el procedimiento: cómo debía constituirse el órgano de dirección, con una Ejecutiva no reconocida por la mitad del Comité y muchas cuestiones legales por resolver. Los socialistas discuten hasta el más mínimo detalle: ¿dónde se sienta cada dirigente? En el exterior, muestras mayoritarias de apoyo al secretario general con el lema «No es no».

Primer receso

Aun sin constituirse el Comité, y ante la falta de acuerdo sobre el orden del día y el censo de participantes, la mesa que lo dirige opta por suspender temporalmente la reunión. Varios dirigentes salen de la sede y comienzan a ser víctimas de los insultos de ciudadanos concentrados.

¡Acuerdo!: «Somos 253»

Tras una hora de receso, se reanuda el Comité con un pequeño avance: hay acuerdo sobre el número de participantes, que asciende a 253. El secretario general del PSOE se sitúa estratégicamente al frente de la Ejecutiva, flanqueado por César Luena y Carmen Montón. Imagen de impacto desde dentro de Ferraz para unas redes sociales que ya hierven: la dirección mermada a la mitad en comparación con la de julio.

Más dudas, con la 'no-Ejecutiva'

Las cuestiones formales ya embarran un encuentro que se adentra en un laberinto completamente jurídico. El sector crítico rechaza que los 17 miembros de la Ejecutiva «en funciones» que no reconocen participen en el foro. Mientras, el grupo de los 17 que dimitieron el pasado miércoles aguardan en un bar cercano a la espera de que les llamen a filas para participar. Por si acaso.

Las redes ya son el epicentro

Algunos de los dirigentes del PSOE comienzan a mostrar tímidamente opiniones e imágenes desde el salón Ramón Rubial donde se celebra el acto. El senador por Granada, Pepe Martínez Olmos, y el diputado por Guipúzcoa, Odón Elorza, de los más activos. Piden calma y más calma.

Suspensión indefinida

Casi cuatro horas después de la hora que se había previsto para que comenzara el Comité Federal, se cumplen las peores previsiones: receso sin hora definida para volver a debatir. Los más expertos en las lides del partido recelan de un foro que se prolongue hasta la noche. Antes del descanso, Verónica Pérez es designada presidenta de la Mesa.

Giro inesperado

Los miembros del Comité Federal vuelven a la sede de Ferraz. Al menos los que habían salido, porque los más reconocidos por el público -Susana Díaz, Miquel Iceta, Guillermo Fernández Vara- se habían quedado en el interior con más y más negociaciones. El patio de la sede socialista es epicentro de conversaciones bilaterales. Pedro Sánchez reaparece ante los suyos con una propuesta: readmitir a los 17 miembros del sector crítico que habían dimitido. Y una nueva reunión de la Ejecutiva del PSOE este lunes. Nuevo fracaso.

Tensión por el 'micro'

La autodenominada «única autoridad» del partido, Verónica Pérez, se enzarza en una discusión con otro miembro de la Mesa del Comité, Rodolfo Ares sobre la votación de los tres miembros del Comité de Garantías. Ares le quita la palabra e indica que el foro debe seguir el camino marcado por el orden del día, la votación del Congreso. El presidente de Aragón, Javier Lambán, le espeta a Pedro Sánchez: «Tú no eres nuestro secretario general».

Turno de palabra para 150 voces

La tensión crece en el plenario del partido, incapaz de desatascar el desarrollo normal de la sesión, que aún no se ha constituido oficialmente. Más de 150 dirigentes del PSOE piden la palabra para cuando comience el debate. Habitualmente lo hacen 40 miembros. Ahora, a una media de cinco minutos por persona, el Comité Federal podría extenderse 12 horas más. Susana Díaz es una de las primeras en participar. Se dirige al cónclave para pedir que se vote el informe de tres de los cinco miembros de la Comisión de Garantías.

Otra parada, y van tres

Ante la imposibilidad de ponerse de acuerdo sobre las cuestiones 'previas' al Comité -aún no se han debatido las propuestas políticas-, la Mesa opta por parar, de nuevo. Será media hora.

Votan tras un biombo

Los más de 250 componentes del máximo órgano del PSOE entre congresos no se ponen de acuerdo ni sobre cómo se deben desarrollar las votaciones. Se anuncia un plebiscito secreto acerca del Congreso y las primarias propuestas por Pedro Sánchez. El sufragio en una urna detrás de un biombo comienza sin ningún tipo de control y se masca la tensión. Los gritos de «¡Tongo, tongo!» resuenan en la sede de Ferraz. La calle asiste atónita al desarrollo del enfrentamiento que van conociendo por las redes sociales.

«Sinvergüenzas» y un órdago

El esperpento ya se ha apoderado del Comité. Los críticos rechazan la votación secreta al grito de «cobardes», «sinvergüenzas» y «pucherazo». A la vista del bloqueo, los contrarios a Pedro Sánchez comienzan a recoger firmas para presentar una moción de censura contra el secretario general. Precisan el 20% de los votos y, después, ganar la elección por 126 sufragios. Consiguen hasta 133. La demostración de fueza es un hecho.

El caos ya es irreversible

Nadie puede controlar lo que pasa en el seno del PSOE. La dirección de Pedro Sánchez rechaza los avales presentados por los críticos para iniciar el trámite de la moción de censura. Se plantean nuevos argumentos jurídicos, aunque ya se sabe que los contrarios al líder son más que los partidarios. Se viven los peores momentos con discusiones, enfrentamientos y se filtran algunos conatos de agresión que son desmentidos.

Votación a mano alzada

A pesar de que durante toda la jornada la Mesa del Comité se había negado a formalizar una votación a mano alzada y nominal, finalmente cede. Sin ningún tipo de debate previo, la dirección de los 253 socialistas debe votar la convocatoria de un Congreso Extraordinario, a celebrar en noviembre, y elecciones primarias el 23 de octubre, la propuesta de Sánchez.

Sánchez pierde

El resultado de la votación en el Comité es rotundo. A mano alzada ha acabado con el secretario general, Pedro Sánchez: 132 votos en contra del Congreso y 107 a favor. El partido, que durante casi 12 horas se ha mostrado partido por la mitad, se decanta por la opción de los críticos después de una jornada de infarto.

Fin al vodevil

El líder del PSOE presenta su dimisión al Comité y, posteriormente hace una comparecencia pública para decir un adiós con buenas formas: «Ha sido un orgullo y un honor». La calle sigue con su «No es no» y los aplausos de los concentrados en Ferraz son para Sánchez. Pero el esperpento ya ha finalizado.