La Rioja

Puigdemont y la CUP ya chocan por las condiciones del referéndum

Puigdemont saluda a la portavoz de la CUP, Anna Gabriel, tras las cuestión de confianza. :: Toni Albir / efe
Puigdemont saluda a la portavoz de la CUP, Anna Gabriel, tras las cuestión de confianza. :: Toni Albir / efe
  • El presidente de la Generalitat insinúa que la votación será el 24 de septiembre de 2017

barcelona. Ni veinticuatro horas habían pasado desde que la CUP ayudó a Carles Puigdemont a superar la moción de confianza, y el presidente de la Generalitat y los anticapitalistas ya discrepaban ayer sobre las garantías democráticas que debería tener el referéndum previsto para el año que viene.

Una de las grandes incógnitas que hay en estos momentos es saber cómo conseguirá el Ejecutivo catalán celebrar una votación vinculante, si el Gobierno central no la autoriza. De momento, Puigdemont habla de que la validez se la dará el porcentaje de participación, que hará de termómetro para calibrar si han votado tanto los partidarios como los contrarios a la separación. El jefe del Ejecutivo no quiere pillarse los dedos antes de tiempo, pero ayer dio algunas pistas. Habló de que sería necesaria una «mayoría» y en concreto afirmó que el 37% de participación que se registró en el referéndum en el Reino Unido sobre el 'brexit' para él no sería válido. La consulta del 9-N de 2014 tuvo ese mismo porcentaje, con el agravante de que podían votar los mayores de 16 años y algunos inmigrantes, algo que la ley electoral no contempla.

La CUP, en cambio, no lo ve igual y su portavoz, Anna Gabriel, aseguró que no será preciso fijar una «participación mínima» para que la votación sea vinculante. Para ganar, solo hace falta la mitad más uno de los votos, dijo Gabriel. Esta posición contrasta, por ejemplo, con la de la UE, que para el referéndum que Montenegro celebró para independizarse de Serbia estableció una participación mínima del 50% del censo y un 55% de votos favorables. En el caso de Escocia (2014), en cambio, ni Londres ni Edimburgo consideraron necesario fijar un umbral mínimo de asistencia a las urnas.

Lo que sí dijo Puigdemont, y en eso está plenamente de acuerdo con sus socios anticapitalistas, es que si la victoria en el referéndum es clara, la consecuencia directa será la proclamación unilateral de independencia. En principio, los planes del presidente de la Generalitat pasan por que la votación se celebre el 24 de septiembre, día de la patrona de Barcelona y dos semanas después de la Diada.