La Rioja

El impredecible escenario que se abre en el PSOE

César Luena, secretario de Organización del PSOE.
César Luena, secretario de Organización del PSOE. / J. P. Gandul (Efe)
  • La situación creada tras la dimisión de más de la mitad de la directiva genera más incógnitas que certezas, hasta el punto de que no se sabe quién tiene el poder

La situación del PSOE es tan esperpéntica que nadie sabe, a ciencia cierta, quién tiene en este momento el poder. Se podría decir incluso que hay dos facciones que reivindican para sí la verdadera autoridad. La lucha puede acabar incluso en los juzgados. Y mientras tanto, unos y otros pretenden ejecutar sin dilación su plan. El calendario que ahora se abre es impredecible.

Reunión de la mermada ejecutiva. Sánchez ha convocado para hoy a lo que queda de ejecutiva socialista. En la reunión se hablará de la situación y de cuáles son las fechas del congreso extraordinario que, conforme a su interpretación de los estatutos del partido, debe convocar un próximo Comité Federal.

Reunión del Comité de garantías. En paralelo a esa convocatoria de Sánchez, los críticos, que ya no reconocen ninguna autoridad al secretario general, reunirán a la Comisión de Garantías. Dicen que pueden hacerlo porque esa decisión la tiene que tomar ya, en el actual contexto, la presidenta del Comité Federal, que no es otra que la ‘susanista’ Verónica Pérez, secretaria general del PSOE en Sevilla. Lo que pretenden es que ese órgano, en el que por cierto son mayoría, determine quién está interpretando de manera correcta la normativa interna.

Comité Federal, versión A. En principio, la idea de Sánchez es que este sábado se reúna el Comité Federal, tal y como estaba previsto, solo que con otro orden del día. En lugar discutir sobre aprobar el calendario y el reglamento del 39 congreso del PSOE lo hará sobre el de un congreso extraordinario. Su idea es mantener las fechas del 23 de octubre para la votación de los militantes y el 2,3 y 4 de diciembre para el cónclave por delegados que ratificará al secretario general elegido por las bases y votará una nueva ejecutiva.

Comité Federal, versión B. Los críticos también quieren que este mismo sábado se celebre un Comité Federal, pero su función sería nombrar una comisión política o una gestora que podría estar dirigida por el asturiano Javier Fernández. El mandato de esa gestora podría durar meses. Eventualmente, habría que convocar el congreso extraordinario, pero no tiene por qué ser algo inmediato. De hecho, el plan de los ‘antisanchistas’ es esperar a que haya nuevo Gobierno, bien sea porque se decida no bloquear uno del PP o porque unas terceras elecciones hayan arrojado un resultado más claro.

Votación de los militantes. Si Sánchez se sale con la suya, antes de que acabe octubre los militantes votarán a quién desean tener como líder. Él se presentará como quien ha defendido que los poderosos, sujetos a intereses externos, no hurten a los afiliados el derecho a decidir qué rumbo ha de tomar el PSOE y como el único garante de que no se dará el Gobierno al PP. Es un discurso ganador. Lo difícil, admiten en su entorno, será «coser» después las terribles heridas que todo esta lucha fratricida está ocasionando.

Terceras elecciones. Son casi seguras si quien gana la partida es el secretario general. Oficialmente, Sánchez mantendrá su discurso de que es posible fraguar una alternativa al PP con Podemos y Ciudadanos. No sería descartable tampoco que lo intente con Podemos, PNV y Convergencia. Pero en su entorno admiten que conceden a cualquiera de esos dos escenarios un 1% de probabilidades y que lo más probable es que los españoles tengan que volver a las urnas en diciembre.

Investidura de Rajoy. Es difícil, pero no imposible, que llegue a producirse si el PSOE acabara en manos de una gestora controlada por los críticos. Es cierto que, en la amalgama de dirigentes que componen ese sector, hay muchos que defienden que, a estas alturas, no puede permitirse al PP que siga gobernando, pero también lo es que muchos, entre ellos Susana Díaz, han repetido por activa y por pasiva que hay que evitar terceras elecciones y pasar a la oposición.