La Rioja

Los críticos plantean un ultimátum para que se reúna la Comisión de Garantías

Verónica Pérez, presidenta del Comité Federal.
Verónica Pérez, presidenta del Comité Federal. / Jaime García
  • Dan 24 horas para que este órgano delibere y emita un informe sobre si la Ejecutiva ha quedado disuelta

Tres miembros de la Comisión Federal de Ética y Garantías del PSOE, críticos con Pedro Sánchez, han registrado un escrito en el que dan 24 horas para que se reúna este órgano con el fin de emitir un informe sobre si la Ejecutiva ha quedado disuelta tras la dimisión de 17 de sus miembros.

En la solicitud se advierte de que, si no se convoca a la comisión en ese plazo, redactarán un dictamen dando su opinión "fundada en derecho" sobre la disolución de la dirección y si es preciso nombrar a una gestora.

Los tres miembros de la comisión que firman el texto son María Jesús Montero, Inés Ayala y Wilfredo Jurado, que han tomado esta medida después de que la presidenta del órgano, Isabel Celáa, afín a Sánchez, haya rechazado convocar una reunión.

El quinto miembro es Félix Bolaños, que ejerce de secretario y al que se le sitúa también en el entorno de los partidarios del secretario general.

La pretensión de los críticos es que la Comisión de Ética y Garantías, donde tendrían mayoría, se reúna antes del Comité Federal del sábado, convocado por la Ejecutiva de Sánchez para debatir y votar su propuesta de celebrar un congreso y primarias cuanto antes.

Los tres vocales del órgano arbitral han promovido el escrito ante "la presidenta del Comité Federal", cargo que ha venido ocupando la dirigente andaluza, Verónica Pérez, quien hoy se ha declarado "la única autoridad" en el PSOE ante la disolución de la Ejecutiva de Sánchez.

Sin embargo, Ferraz niega que Pérez ocupe esta presidencia al no ser un cargo orgánico, sino que se elige cada vez que se reúne el Comité Federal.

Montero, Ayala y Jurado se quejan de que no han podido localizar a Celáa, a pesar de que han intentado contactar por teléfono con ella para que convoque la comisión "con la urgencia que merece la situación".

"Agotados todos los medios posibles y razonables para cumplir con las obligaciones" es por lo que los tres firmantes se sienten "impedidos" para ejercitar las funciones previstas en las normas del partido.

La Comisión Federal de Ética y Garantías, que adopta sus decisiones por mayoría, es la encargada de que las actuaciones de los órganos de dirección se ajusten a los estatutos

Comité de Garantías y Comité Federal: qué decide cada uno

El PSOE ha quedado dividido desde hoy en dos órganos de gobierno distintos que no se reconocen legitimidad entre sí y que dirigirán el partido de forma paralela durante los próximos días, bajo los liderazgos enfrentados del secretario general, Pedro Sánchez y de la andaluza Verónica Pérez.

Por un lado, los 'sanchistas' sólo reconocen como órgano de gobierno a lo que queda de la Ejecutiva Federal tras las diecisiete dimisiones de ayer (18 de sus 35 miembros), mientras que los 'susanistas' han proclamado a la secretaria general del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez, como única autoridad del partido, en su calidad de presidenta del Comité Federal.

La propia Pérez lo ha confirmado en las puertas de Ferraz, donde esta mañana los dos 'bandos' celebran reuniones simultáneas de la ejecutiva y de la Comisión de Ética y Garantías, sin que uno tenga para el otro validez jurídica.

Desde la secretaría de Organización se considera "nula a todos los efectos" la reunión de la comisión de garantías (porque no se ha convocado a instancias de su presidenta, sino de Verónica Pérez, que no tiene autoridad para ello según ha reconocido ella misma), mientras que los miembros de este órgano que han acudido a la reunión (tres de cinco) dan por "disuelta" la ejecutiva.

Previsiblemente, la ejecutiva acordará en su reunión de hoy que el Comité Federal que ya había convocado para este sábado cambie su orden del día, mientras que los críticos proclamarán que la comisión de garantías ha fallado en su favor respecto a que la ejecutiva está disuelta.

Una de las incógnitas es si los críticos acudirán el sábado al Comité Federal convocado por la ejecutiva o los críticos celebrarán su propio Comité Federal.