La Rioja

Mas aparca sus diferencias y avala el plan de su sucesor

  • El expresidente, que llevaba casi nueve meses sin pisar el parlamento, volvió ayer para respaldar a Puigdemont

Casi nueve meses llevaba Artur Mas sin dejarse ver por la Cámara catalana, desde que a principios de enero de este año tuvo que hincar la rodilla y ceder la presidencia de la Generalitat a Carles Puigdemont para desencallar la investidura y conseguir el apoyo de la CUP. Mas se ha apartado de la primera línea, pero sigue presidiendo el Partit Demòcrata Català, por lo que su influencia en el proceso aún es notable.

Mas y Puigdemont habían aireado en los últimos meses sus diferencias en público, pues no acababan de coincidir en los pasos a seguir para lograr la independencia. El asunto sobre el que más chocaban era el referéndum unilateral de independencia, que Mas ha rechazado, pues según ha apuntado, difícilmente conseguirá que voten los contrarios a la independencia, como pasó en el 9-N.

Sin embargo, Mas acudió ayer a la Cámara catalana, se dejó ver en la tribuna de invitados y saludó a Puigdemont, lo que se interpreta como un aval del expresidente de la Generalitat a la nueva hoja de ruta actualizada por su sucesor. Mas y Puigdemont sellaron las paces y escenificaron que en Convergència no hay diferentes sensibilidades sobre cómo llegar a la independencia.

Al que Puigdemont quiso parar los pies en su discurso es a su consejero de Cultura, Santi Vila, que el lunes esnsalzó el centrismo de Iñigo Urkullu y Alberto Núñez Feijóo. «A todos aquellos que hablan de moderación y centrismo que contrasten exactamente que dicen ínclitos moderados y centristas ante la demanda democrática de Cataluña», dijo. «El presidente de la Xunta dijo que no se puede negociar con la pistola del separatismo encima de la mesa», le recordó a Vila.