La Rioja

Puigdemont explica hoy cómo culminará el proceso soberanista en 2017

  • El presidente de la Generalitat se somete por primera vez a una moción de confianza que superará gracias a la CUP

barcelona. Justo un año después de las elecciones catalanas, en las que el secesionismo se impuso por mayoría absoluta, Carles Puigdemont afronta entre hoy y mañana su primera gran prueba de fuego en forma de moción de confianza, con la que quiere coger impulso para culminar el proceso soberanista el próximo verano. El presidente catalán tendrá que explicar cómo lo va a hacer, si con un referéndum o con unas elecciones constituyentes

Por primera vez un presidente de la Generalitat se somete a una moción de confianza después de que en junio la CUP tumbara los presupuestos de la Generalitat. Puigdemont buscará la complicidad de los anticapitalistas, que se da por hecha, y además buscará un aval parlamentario que refuerce su liderazgo ya que desde el primer día cuenta con un déficit de legitimidad pues no fue el candidato en las elecciones y fue colocado a dedo por Artur Mas. Pero también aprovechará el debate para sentar las bases de la hoja de ruta con la que pretende dejar a Cataluña a las puertas de la ruptura con España.

Puigdemont tiene dos opciones: convocar elecciones como las de hace un año o el referéndum, aunque el presidente de la Generalitat volverá a lanzar una oferta al Gobierno central cargada de escepticismo para pactar la consulta

La cuestión que queda por dilucidar es si pondrá hoy sobre la mesa la celebración de un referéndum, digan lo que digan en Madrid. Hasta hace bien poco esta modalidad recibía la denominación de referéndum unilateral de independencia (RUI), pero Puigdemont prefiere llamarle referéndum «vinculante» y «factible». Sólo si consigue que la votación ofrezca plenas garantías, sea verificable y reconocible a nivel internacional, se decantará por este mecanismo.

Desde el Gobierno catalán, señalaron que afrontan la moción de confianza con «tranquilidad» y con el convencimiento de que en el Ejecutivo hay un «absoluto consenso sobre la voluntad de culminar el proceso en 18 meses». Sobre lo que ya no dijeron si hay pleno consenso o no es en la fórmula para consumar la independencia. Han trascendido diferencias y ahora Puigdemont deberá aclarar su apuesta a riesgo de desautorizar a Mas, que rechazó el RUI, pero tiene que satisfacer a la CUP porque de los anticapitalistas, que exigen un referéndum unilateral, depende que supere la moción, pero sobre todo en su mano está la aprobación de los presupuestos.