La Rioja

La primera batalla, en el Comité Federal del próximo sábado

Pedro Sánchez echó ayer su órdago, pero aun no tiene garantizado que vaya a poder ganarlo. La fecha del congreso federal del PSOE no es una potestad exclusiva del secretario general. Corresponde al Cómite Federal, máximo órgano de decisión compuesto por en torno a 300 miembros, aprobarlo. Si en la reunión del cónclave que tendrá lugar este sábado, los adversarios internos del líder socialista suman mayoría, podrán evitarlo y, de paso, quizá se cobren la propia cabeza del líder socialista. Los teléfonos y las calculadoras arden.

El líder socialista se mostró públicamente muy convencido de que su plan saldrá adelante. En cuatro ocasiones se le preguntó si, en caso contrario, entenderá que debe dimitir y las cuatro echó balones fuera. Se negó a admitir la posibilidad de que exista una mayoría en contra de que los militantes decidan sobre algo que la formación lleva «arrastrando», dijo, demasiado tiempo. «Va siendo hora de que hagamos un debate de verdad», alegó.

La misma determinación muestran, sin embargo, los críticos. El poco homogéneo sector integrado por Susana Díaz y otros presidentes autonómicos como el aragonés Javier Lambán; el valenciano Ximo Puig; el extremeño Guillermo Fernández Vara; el asturiano Javier Fernández; el castellano-manchego Emiliano García-Page; los exsecretarios generales Alfredo Pérez Rubalcaba y José Luis Rodríguez Zapatero; los exvicesecretarios José Blanco y Elena Valenciano; los exaspirantes a liderar el partido Eduardo Madina y Carme Chacón, y dirigentes defenestrados como los madrileños Tomás Gómez o Antonio Miguel Carmona, cree que podrá tumbar a Sánchez. Y, por el momento, carecen de 'plan B'.

Los oficialistas han medido bien los tiempos. Saben que, en este contexto, Susana Díaz tiene muy difícil dar el paso y que es complicado el acuerdo para otro candidato.