La Rioja

Pablo Echenique, en su comparecencia de ayer ante la prensa. :: efe
Pablo Echenique, en su comparecencia de ayer ante la prensa. :: efe

Podemos teme que la crisis del PSOE frustre el acuerdo para gobernar en coalición

  • El partido de Iglesias sospecha que Sánchez se ha decantado por las terceras elecciones y por asegurarse su continuidad en el cargo

madrid. Podemos tenía pocas esperanzas de que prosperase un acuerdo con los socialistas para formar gobierno y esa fe ha menguado tras la seria crisis que se ha instalado en el PSOE por los resultados electorales del País Vasco y Galicia. En el partido de Pablo Iglesias temen que el calendario interno que ha propuesto Pedro Sánchez sea una señal de que ha tirado la toalla y que busca a toda costa revalidar su mandato como secretario general socialista y ser el candidato para unas terceras elecciones generales en diciembre. En ese escenario, el pacto con el partido de Pablo Iglesias es residual.

El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, reconoció ayer que tiene que ser «optimista por obligación» en relación a un acuerdo con el PSOE. Pero la realidad, apuntó, es que la situación de los socialistas es «compleja» y no favorece el entendimiento para trenzar un acuerdo que permita formar un gobierno «de coalición» de PSOE y Podemos. Pese a todo, confió en que se impongan las tesis de Sánchez, que ayer mismo ratificó su voluntad de explorar una alternativa con Podemos y Ciudadanos, y no se impongan «los que defienden la abstención» para que gobierne Rajoy.

El escepticismo no es patrimonio de Echenique, el propio Iglesias señaló que lo más probable es que a partir de ahora el secretario general del PSOE se vea acorralado por «muchos que quieren que se abstenga» en una hipotética segunda investidura de Rajoy. «Espero que ocurra lo contrario», señaló sin mucha convicción el líder de Podemos, que ve factible que se produzca «la mala noticia» de que Susana Díaz se haga con el liderazgo en el PSOE. Sería mala noticia, añadió, porque la presidenta de la Junta de Andalucía está «más cerca del PP que de Podemos».

Iglesias, no obstante, pidió a su homólogo socialista que sea «valiente» y busque el entendimiento con su partido. Eso sí, si abre esa negociación, los socialistas, según Iglesias, deberían asumir que sería «de igual a igual» porque los resultados del domingo han colocado a su partido por delante del PSOE tanto en Galicia como en Euskadi. Lo que demuestra, concluyó, que Sánchez «solo no puede» y si quiere gobernar deberá compartir el Consejo de Ministros con Podemos.

Lentitud

En ese sentido, el líder de Podemos dijo estar «prudentemente satisfecho» por los apoyos obtenidos en ambas comunidades, a pesar de que ha retrocedido en las dos con respecto a las generales de hace solo tres meses. Ha perdido 150.000 votos en el País Vasco, donde ha pasado de ser primera a tercera fuerza, y 70.000 en Galicia. Su pesadumbre, confesó, es que Podemos crece «más lento» de lo que esperaba.

El consejo de coordinación del partido morado se reunió ayer e hizo una lectura, al menos de puertas afuera, positiva de los resultados obtenidos, aunque no son pocos los dirigentes que confiesan en privado que se han quedado por debajo de las expectativas que tenían. Podemos confiaba en ser la segunda fuerza en Galicia y distanciar al PSOE, un objetivo logrado a medias porque empataron a escaños con los socialistas aunque ganaron por 17.000 votos, y En Marea, la alianza electoral de la que participó el partido de Iglesias, se ha convertido en la primera fuerza de la oposición.

Del mismo modo los números en Euskadi estuvieron por debajo de lo esperado por la dirección nacional de Podemos porque solo aventajaron en dos diputados a los socialistas, que obtuvieron el peor resultado de su historia, y se quedaron lejos de EH Bildu, a seis escaños y casi siete puntos, a la que esperaban disputar la segunda plaza.

Pero Echenique relativizó los datos. «Estamos llamados a gobernar España», pero antes habrá que recorrer un camino en el que Podemos a medida que pasen «los meses y los años» ocupará espacios «cada vez más amplios». El número tres del partido echó mano, incluso, de una reflexión del socialista José Luis Rodríguez Zapatero para proclamar que Podemos tiene futuro porque es «el proyecto político que más se parece a España».