La Rioja

La candidata del PSE, Idoia Mendia. :: luis ángel gómez
La candidata del PSE, Idoia Mendia. :: luis ángel gómez

El líder del PSOE pierde suelo en vísperas de una batalla cruenta

  • Pedro Sánchez encaja los peores resultados de la historia del partido en el País Vasco y Galicia pero mantiene su plan de hacer frente a los críticos

Si Pedro Sánchez albergaba aún alguna esperanza de sofocar el incendio que ya se ha abierto paso en el PSOE, tendrá que enterrarlas. Los resultados del partido en el País Vasco y Galicia son más gasolina para una hoguera que lleva meses ardiendo. En Ferraz advierten de que no cederán ante los críticos, pero empieza aquí una semana que puede resultar decisiva para el futuro inmediato del partido y para el de su secretario general. La batalla puede acabar en el Comité Federal del próximo sábado con la creación de una gestora afín a Susana Díaz, como desean algunos, o con la convocatoria de un congreso exprés que podría favorecer a los 'sanchistas'.

Hasta ahora, el líder de los socialistas había logrado sortear los intentos de sus adversarios de defenestrarlo gracias a un engañosa vía: la de mejorar unas expectativas castastróficas con un resultado objetivamente malo en cada uno de los comicios celebrados desde que él es secretario general. Los ánimos están ya, sin embargo, demasiado enconados. Y esta vez no hay interpretación bondadosa posible, más allá de que lo de este domingo eran comicios autonómicos y no nacionales o de que, en una formación abierta en canal, las culpas puedan ser repartidas.

La prueba del desastre es que ningún miembro de la ejecutiva compareció ante la prensa para valorar los resultados hasta las 23:30 horas, cuando habló el secretario de Organización, César Luena; algo inédito. El de ayer es el peor resultado de la historia del partido en los dos territorios en los que se medían en esta ocasión. En Galicia, ni siquiera llega a los escasos 15 diputados logrados por Abel Caballero en 1997; se deja cuatro escaños y es sobrepasado por En Marea en más de 15.000 votos. En el País Vasco, encaja la humillación de ser relegado a una posición tan residual como la del PP tras haber sido un partido de gobierno y pasa de 16 a nueve asientos parlamentarios.

Coste del bloqueo

Los datos dan munición, pues, a una oposición interna que lleva meses defendiendo que Sánchez conduce al PSOE al desastre y que hay que evitar unas terceras elecciones. «¿Qué más hace falta entender que todo lo que está pasando -dice un crítico en relación al bloqueo institucional- sólo refuerza al PP?». Su análisis es severo. En las municipales, recuerda, Alberto Núñez Feijóo perdió dos diputaciones y ciudades improtantes como La Coruña, Santiago o Ferrol; en las generales de diciembre el porcentaje de voto del PP en Galicia fueun 34% del voto y ahora es del 45%.

En la dirección socialista lo ven de otra manera. Defienden que en los comicios del 26 de junio aguantaron el golpe y cumplieron el objetivo clave de debilitar a Podemos, a quien consideran su principal amenaza. Además, acusan al sector crítico -del que forman parte casi todos los presidentes autonómicos y exdirigentes de peso- de haber mermado la capacidad de recuperación del PSOE con un permanente cuestionamiento al secretario general.

Sánchez ha convocado para hoy a la comisión ejecutiva permanente, una versión reducida de la ejecutiva en la que son mayoría sus fieles, para decidir el camino a seguir y convocar oficialmente el Comité Federal del 1 de octubre. Sobre la mesa está la idea de convocar un congreso para que los militantes decidan quién debe ser secretario general el próximo 23 de octubre. Los críticos no quieren oír hablar del asunto. Sería muy precipitado para Susana Díaz y no tienen otro candidato alternativo. Los 'sanchistas' cada vez están más convencidos de que es la única manera de dirimir, de una vez por todas, las diferencias internas.