La Rioja

Galicia sin novedad, el resto se verá

El PP ganó las elecciones gallegas, Alberto Núñez Feijoo revalidó la mayoría absoluta y, por lo tanto, se mantiene la continuidad en el Gobierno autonómico. Estaba cantado y pronosticado por las encuestas, pero los resultados oficiales ofrecen algunas interpretaciones complementarias pensando sobre todo en su incidencia en el bloqueo político nacional. El triunfo de Feijoo le reafirma como la gran alternativa conservadora para el futuro pero mientras tanto, la victoria Popular refuerza las aspiraciones de Mariano Rajoy de ser investido presidente del Gobierno sin esperar a la celebración de unas terceras elecciones generales.

No ocurre lo mismo con su principal adversario, el líder socialista Pedro Sánchez, que nuevamente ha sufrido una pérdida sensible de votos y escaños y en síntesis una derrota sin paliativos. Ni siquiera le quedan razones argumentales para que no sea calificada de catastrófica: además de perder cuatro escaños y muchos miles de votos, no ha conseguido evitar el “sorpasso” de Podemos, pierde el liderazgo de la izquierda, el PSOE se queda como tercer grupo opositor en el Parlamento gallego. Nada le permitirá salvar la cara durante la noche electoral y menos para calmar a sus discrepantes en el complicado Comité Federal que le espera el sábado.

La gran incógnita que se abre tras estos resultados es la actitud que adoptará Pedro Sánchez ente el problema que se reabrirá este lunes ante el bloqueo en la formación del nuevo Gobierno español. ¿Seguirá Pedro Sánchez empecinado en su “no es no” a la abstención en la investidura de Rajoy que dese tantos frentes se le reclama? ¿Continuará empecinado en seguir intentando la utopía de su propia investidura? O, por el contrario, ¿optará por presentar su renuncia a seguir liderando el Partido como suelen hacer muchos políticos cuando sufren derrotas electorales? La impresión es que su liderazgo está sentenciado.

En Marea, la marca gallega de Podemos, teniendo en cuenta que partía de cero, entra con una excelente representación en el Parlamento. Han logrado el “sorpasso”, lo cual proporciona alas en su pretensión e liderar la izquierda, de momento en Galicia, y encabezarán, en igualdad de fuerza que el PSOE la oposición parlamentaria al Gobierno de Feijoo. Por otra parte, pasada la euforia por este resultado, resta ver cuál será la actitud del Partido en la nueva etapa que se abre para intentar in extremis la formación de un Gobierno sin tener que volver a las urnas.

La recuperación en parte del Bloque Nacionalista (BNG), que no tiene representación en el Congreso, no es especialmente relevante fuera en Galicia, pero en cambio sí la tiene en el panorama político nacional el doble fracaso -gallego y vasco- de Ciudadanos. Su función como partido bisagra no se verá afectada aritméticamente pero si devaluada tanto en su imagen externa como en su situación interna. Aunque Albert Rivera no era cuestionado, todos los resultados electorales obtenidos hasta ahora fuera de Cataluña han sido bastante desalentadores. La estrategia pactista exhibida estos meses seguramente se le ha vuelto en contra.