La Rioja

El Rey espera una llamada

  • Felipe VI solo propondrá un nuevo candidato a la investidura si la presidenta del Congreso le informa de que alguien tiene apoyos suficientes

No habrá propuestas sucesivas para ver si suena la flauta. El candidato a la Presidencia del Gobierno que desee presentarse a una sesión de investidura tendrá que trabajarse los apoyos sin intervención alguna del Rey y, solo cuando tenga claro que cuenta con los votos suficientes como para obtener la confianza del Congreso, podrá hacérselo saber a su presidenta, Ana Pastor, para que ésta traslade al jefe del Estado que «algo se ha movido».

Hasta entonces, Felipe VI tiene la intención de mantenerse al margen de las idas y venidas de los partidos para formar Gobierno, como, por otra parte, marca la Constitución.

El Monarca seguirá así la doctrina que él mismo marcó en la legislatura pasada. Podría, según algunos constitucionalistas, haber optado por otra fórmula. El artículo 99.4 de la Constitución se limita a indicar que si el primer candidato propuesto por el Rey, previa ronda de consultas con los representantes de los partidos, fracasa en el intento de ser elegido jefe del Ejecutivo, «se tramitarán sucesivas propuestas» siguiendo el mismo procedimiento.

Se podría entender que esas sucesivas propuestas serían con el mismo candidato, en este caso Mariano Rajoy, pero nunca ha habido desarrollo legal de ese precepto constitucional. Así que fue el actual jefe del Estado el que hizo camino al andar tras las elecciones del 20 de diciembre de 2015.

Su máxima es la de tener mínima intervención en asuntos políticos. Ya dejó claro en su discurso de Navidad que creía necesario el diálogo y esta semana volvió a repetirlo en Nueva York, en la Asamblea General de Naciones Unidas, pero hasta ahí llega su mano. En la Casa del Rey defienden que son las fuerzas políticas votadas por los ciudadanos las únicas que pueden desencallar la situación. Como dejó claro en el comunicado emitido tras el fracaso de Rajoy, «en un régimen constitucional y democrático de Monarquía parlamentaria como el nuestro, las Cortes Generales son la sede donde, tras el debate y el diálogo entre las fuerzas políticas, se deben abordar y decidir los asuntos esenciales de la vida nacional».

Así que el Monarca, esperará a ver si se produce la llamada de Pastor. Pero ni Rajoy, ni ahora Sánchez, pueden esperar que los señale para generar dinámicas que ellos solos quizá tengan más difícil activar.

En la breve legislatura pasada, el Rey hizo una última ronda de contactos al límite del plazo para poder convocar una sesión de investidura que sólo sirvió para certificar la falta de acuerdo y concluyó sin candidato. Esta vez, según fuentes de la Corona, ni siquiera está claro que vaya a dar ese paso. Dependerá de la «recomendación» de su interlocutora institucional.

Esa hipotética ronda, además, debería celebrarse a finales de octubre, fechas en que los Reyes estarán en Colombia con motivo de la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en Cartagena de Indias. No debería ser óbice para convocar esa nueva ronda antes del viaje, pero el calendario tampoco contribuye a facilitar las cosas.