La Rioja

Iglesias y Rivera dan una de cal y otra de arena a la oferta de gobierno de Sánchez

  • El líder de Ciudadanos anima al PSOE a virar a la abstención, porque avisa de que solo un Gobierno del PP puede evitar la repetición de elecciones

Unidos Podemos y Ciudadanos recibieron ayer desde posiciones contradictorias la noticia de que Pedro Sánchez les llamará en los próximos días para proponerles poner en pie un gobierno, con él al frente, que saque a Mariano Rajoy y al PP de la Moncloa.

La reacción de Pablo Iglesias fue de alegría -entonó un «aleluya»- y Albert Rivera no necesitó pensarlo antes de contestar que deje de perder el tiempo en una negociación condenada al fracaso, porque ya solo es posible evitar unas terceras elecciones con un viraje del PSOE -justo el que Sánchez no está dispuesto a dar- que permita conformar un Ejecutivo del PP con la abstención de los socialistas.

En lo único que estuvieron de acuerdo ambos es en que si el líder del PSOE va en serio, y pretende cerrar los apoyos necesarios para un acuerdo de investidura, no tendrá más opción que lograr el apoyo del PNV y de los independentistas de Esquerra y la antigua Convergència. Algo que ni Sánchez parece dispuesto a hacer ni, según los acuerdos internos, su partido le permitiría.

Rivera anticipó a Sánchez que no podrá contar con sus 32 diputados para ninguna de la fórmulas de ese gobierno alternativo que precisan de su implicación. Ni para un ejecutivo socialista con apoyo externo de Podemos y Ciudadanos -que «como la mitad del PSOE» considera «inviable»-, ni para facilitar con la abstención un gabinete de socialistas con el partido de Iglesias, con quien se declaró «incompatible» para pactar cualquier programa político.

El líder de Ciudadanos solo ve una solución posible y es que el Comité Federal del PSOE cambie la posición de su secretario y acepte negociar con el PP. De hecho, animó a los barones a hacerlo cuando dijo que confía en que el órgano «pase a la acción» y deshaga el bloqueo político.

Iglesias se mostró abierto a negociar un gobierno con el PSOE, pero también advirtió de que Ciudadanos queda excluido del pacto, por lo que no será posible sin los independentistas. «Solo hay una opción», añadió, por lo que si Sánchez descarta a Esquerra y el PDC de la ecuación el ofrecimiento no será, cree, más que «fuegos artificiales». Está dispuesto a negociar «sin líneas rojas», pero solo habrá conversaciones si son de «igual a igual».