La Rioja

Las dos familias de Podemos regresan a su cuna para confrontar sus estrategias

Pablo Iglesias e Íñigo Errejón aplauden en un acto de la pasada campaña electoral. :: Emilio Naranjo / efe
Pablo Iglesias e Íñigo Errejón aplauden en un acto de la pasada campaña electoral. :: Emilio Naranjo / efe
  • La relación con el PSOE subyace en el enfrentamiento entre Iglesias y Errejón

madrid. Podemos vuelve al seno materno, la Universidad Complutense de Madrid, para que las dos familias del partido midan fuerzas. Pablo Iglesias e Íñigo Errejón aprovecharán la Universidad de Podemos, unas jornadas de debate en ese centro, para hacer un ensayo general de lo que será la Asamblea Ciudadana que celebrará el partido a final de año o comienzos de 2017 para redefinir su estrategia.

Los cursos de verano de Podemos en la Complutense estaban convocados desde hace meses, pero poco esperaban sus organizadores que la cita que comienza hoy fuera a coincidir con el momento más tenso del partido en sus dos años y medio largos de existencia. La Universidad Complutense fue el territorio donde germinó el proyecto y en aquellos pasos iniciales, Iglesias, Errejón, Juan Carlos Monedero y Carolina Bescansa, entre otros, eran profesores y protagonistas principales de los debates. A partir de hoy vuelven a sus aulas y salones para participar en un ciclo de de cursos y talleres con 250 ponentes en un centenar de mesas redondas repartidas en cinco 'itinerarios' durante cuatro días.

El tono académico previsto quedará más que solapado por la controversia política entre 'pablistas' y 'errejonistas' con sus líderes en primera línea de debate ya que está prevista su participación; el secretario político en la inauguración, y el secretario general en la clausura del domingo. Los organizadores, el Instituto 25M, tienen asumido que las diferencias entre los de la dureza (Iglesias) y los de la seducción (Errejón) van a ser los ejes de unas discusiones que iban a ser de teoría política pero serán de estrategia.

Entretanto, la resaca del choque entre los dos principales líderes por el «tono» que debe tener Podemos mantuvo alto el nivel de la confrontación. Aunque hubo intentos de echar tierra sobre el asunto y enmarcarlo en la normalidad de una organización transparente y que debate a cara descubierta, los seguidores de uno y otro marcaron terreno. Tanto lo marcaron que la portavoz adjunta en el Congreso, Irene Montero, situó el origen de las discrepancias en la relación con el PSOE.

Señaló que en Podemos hay ideas «diversas». Iglesias, explicó, defiende «una posición de igualdad, de entendernos de igual a igual» sin «regalar» el Gobierno a Pedro Sánchez. Pero también hay, prosiguió Montero, «otro eje o tendencia» que plantea una relación distinta». A diferencia de la primera corriente, que identificó con el líder del partido, la portavoz no quiso dar «nombres concretos» de la segunda, aunque era una obviedad que se refería al número dos del partido.

Errejón no compartió la estrategia de Iglesias de no permitir un gobierno de Sánchez en marzo y forzar así nuevas elecciones. El secretario político era partidario de facilitar la investidura del líder del PSOE y que Podemos encabezase la oposición desde la izquierda. De aquellas diferencias provienen muchas desavenencias posteriores, entre ellas la que afloró este martes sobre el discurso electoral del partido.

Normalidad

Una controversia que la mayoría en Podemos vio con normalidad. El propio Errejón subrayó que él e Iglesias son «compañeros» que discuten «de política en abierto», algo a lo que «los españoles tienen que acostumbrarse». Montero, que también es jefa de gabinete de Iglesias, pidió que nadie saque conclusiones equivocadas sobre divisiones o enfrentamientos. Podemos, dijo, es una organización «muy viva» y airea «en público» sus divergencias, a diferencia de «las intrigas palaciegas de los partidos tradicionales». Ramón Espinar, portavoz de Podemos en el Senado y hombre de confianza de Iglesias, habló de debate «francamente sano, democrático y bueno».

Pero también hubo quien tomó partido, como la líder de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, quien, en sintonía con Iglesias, defendió que el objetivo de su partido no debe ser «seducir sino empoderar» a los sectores más desfavorecidos y a las víctimas de la crisis. Asimismo salieron a la palestra los seguidores del número dos, como la diputada Tania Sánchez o la portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, quienes defendieron la visión transversal de Podemos para ampliar su base electoral, como han hecho «Ada Colau o Manuela Carmena» en Barcelona y Madrid.

Claro que hubo quien tachó de «estéril» el debate, caso del exjuez y diputado Juan Pedro Yllanes. En este momento electoral, apuntó, no proceden «peleas de egos» ni disputas por «las formas de afrontar la política» Pero para marcar distancias, la candidata de Podemos en las elecciones vascas, Pilar Zabala, quien se despachó con un «es cosa de ellos» para mantenerse al margen.