La Rioja

Convergencia se desdice de su oferta para investir a Sánchez sin aceptar el referéndum

El PDC, la antigua Convergència, abrió y cerró ayer la puerta a apoyar la investidura de Pedro Sánchez. A primera hora dijo que la respaldaría sin poner la celebración de un referéndum como moneda de cambio irrenunciable, y después regresó a la postura de que sin consulta no hay nada de qué hablar.

La rectificación, sin embargo, dejó entrever que hay un debate en Convergència sobre la oportunidad de negociar sin líneas rojas.

El portavoz de la antigua Convergència, Francesc Homs, afirmó que el objetivo es «echar al PP» y apuntó que la posición de los secesionistas debe ser consensuada entre con ERC. Su apuesta, dijo, es que si el PSOE no ofrece un referéndum, habrá terceras elecciones, pero al mismo tiempo aseguró que sopesa hablar con sus socios de Esquerra para flexibilizar las exigencias y facilitar un gobierno alternativo al PP. La propuesta de Homs no sentó bien en Esquerra y hubo corrección de los convergentes.

La cuestión es que los problemas se le acumulan a Convergència. Después de que Interior negara la inscripción de Partit Demòcrata Català porque podía confundirse con otras formaciones, la dirección nacionalista propuso el nombre de Partit Demòcrata Europeu Català, pero también podría chocar con uno que registró Maragall.